La Tecla Mar del Plata
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La pandemia trastocó todos los planes que para el 2020 se perfilaban a la altura de marzo. Y como no podía ser de otra manera, la extensión del aislamiento y su versión menos nociva del distanciamiento también redeterminaron el funcionamiento de la administración pública municipal. Todo ello, además, cuando el nuevo gobierno local comenzaba a dar sus primeros pasos.
Así como la emergencia sanitaria puso en primer plano a algunas áreas por sobre otras, la pregunta sobre el rol de las dependencias menos expuestas comenzó a ganar volumen con el paso de las semanas y los meses. “No solo las personas estamos en cuarentena, parece que hay más de una secretaría que también”, bromeó una fuente municipal, no sin un dejo de crítica
Pero no solo las reparticiones menos vinculadas con las materias sanitarias y económicas son las apuntadas. Al trío de mayor exposición compuesto por Salud, Seguridad y Desarrollo Productivo, un cuarto elemento ha hecho culto del perfil bajo, excesivamente cuestionan varios. Se trata de la Secretaría de Desarrollo Social, un área clave para contener a los caídos del sistema, los que se multiplicaron en tiempos de Covid-19.
El último reporte del INDEC, correspondiente al segundo semestre de 2019, indicó que en Mar del Plata hay 160 mil pobres y 42 mil indigentes. Todos están convencidos que los nuevos números tendrán una escalada lamentable. La única duda de cara al nuevo informe sobre el primer semestre de este año es hasta cuánto subirán ambas cifras. El reciente reporte del organismo sobre el mundo laboral adelanta estadísticas alarmantes tras conocerse que la desocupación alcanzó al 26% de la población, con 65 mil desocupados y 23 mil subocupados.
En una ciudad con cada vez más gente con falencias alimenticias y sin acceso a recursos básicos, el rol de la secretaría conducida por Verónica Hourquebié aparece desdibujado. Puertas adentro, se señalan la complicada relación en los primeros meses con el ministerio provincial conducido en ese entonces por Fernanda Raverta y, luego de marzo, la escasez de recursos “bajados”. Sin desconocer esos escenarios, en el Palacio Municipal esperan más desde las oficinas ubicadas en Teodoro Bronzini.
La falta de gestión, por caso, se evidenció con el tratamiento del acampe de una organización social que se expandió desde el 21 de julio al 30 de agosto en reclamo por mayor asistencia alimentaria para los comedores. Con nulo diálogo con los representantes municipales, la agrupación Mariano Ferreyra solo levantó la protesta cuando los contagios de coronavirus crecieron exponencialmente y sus integrantes priorizaron la prevención sanitaria.

Escenarios vacíos
Tras Desarrollo Social, muchas miradas también se ponen sobre lo que (no) se impulsa desde Cultura, el área a cargo de Carlos Balmaceda. Si bien se mantienen trabajos de restauración en los espacios culturales, los señalamientos apuntan a la falta de iniciativas de cara a los artistas de la ciudad, otro de los grandes colectivos golpeados por la pandemia.
Mientras que en otras ciudades del país se impulsaron desde las propias comunas los proyectos artísticos vía streaming, esa posibilidad fue descartada por la Secretaría. Argumentan la falta de recursos para sostener las horas extras de sus empleados, ya que esos eventos tendrían curso en horarios nocturnos.
Precisamente, mañana la comisión de Educación y Cultura del Concejo Deliberante buscará darle dictamen a proyectos que se orientan en esa dirección. Por un lado, una Plataforma Virtual para artesanos; por el otro, transmisiones on line desde espacios como el Teatro Colón, que en marzo bajó el telón y no volvió a levantarlo. Incluso, la oposición impulsa la creación de un Fondo de Emergencia de Cultura. Ninguna de esas medidas contó con el auspicio y empuje de Balmaceda y su equipo.
La mayor trascendencia del área desde marzo a la fecha no fue precisamente por aspectos salientes de gestión. Promediando agosto se conoció la iniciativa del Director General, Julio Neveleff, de promocionar a directora a una empleada sin que realice el concurso correspondiente. Solo el reclamo generalizado de la planta estable y la mediatización del caso lograron frenar la medida que incluso generó ruido en el COM, donde tiene su base operativa Guillermo Montenegro.
Oportunidad pérdida
Otra de las áreas, aunque fuera del organigrama del Departamento Ejecutivo, es el Ente Municipal de Deportes y Recreación. Bajo el mando de Andrés Macció, el Emder se muestra activo difundiendo las tareas de mantenimiento sobre los escenarios deportivos, aunque se ha visto poco involucrado en el acompañamiento a los clubes deportivos afectados por la pandemia, como así también con los deportistas profesionales involucrados.
La mayoría de las intervenciones sobre aspectos deportivos provinieron de proyectos en el ámbito legislativo, como la posible cesión de Unidades Turísticas Fiscales a clubes de cara a la temporada, y los beneficios fiscales implementados. Asimismo, Mar del Plata vio pasar de largo la posibilidad que lleguen a la ciudad equipos de renombre para realizar la temporada, como River y Racing en el fútbol, lo que hubiera posibilitado un movimiento económico para el sector hotelero y de servicios.
En tanto, finalmente se confirmó que la Confederación Argentina de Básquetbol se decidió por Córdoba y Carlos Paz para que vuelva la Liga Nacional en formato burbuja, en un modo similar al empleado en la NBA. Hasta comienzos de septiembre quien corría con mayores ventajas era Mar del Plata, pero todo se desmoronó en favor de las ciudades de la provincia mediterránea.