La Tecla Mar del Plata
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El operativo que el martes a la madrugada llevó adelante el Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas (REBA), donde clausuró el Tiki Bar por vender bebidas alcohólicas en vasos de medio litro, fue uno de los temas destacados en la conferencia de prensa que este mediodía brindó el intendente Guillermo Montenegro para balancear el fin de semana turístico.
“Cuando la ley es irrazonable tampoco se puede aplicar y sobre todo en un año tan complejo”, consideró el jefe comunal ante la consulta de La Tecla Mar del Plata y luego que gastronómicos mostraran su preocupación sobre cómo seguirán los controles a futuro. El exdiputado nacional recuperó que la “ley –que data de 2019- tuvo un objetivo en su momento que tenía que ver con la jarra loca”, en referencia al fenómeno de consumo de cócteles de gran volumen con la combinación de diversas bebidas e incluso pastillas.
En esa línea, reconoció la posibilidad de trabajar conjuntamente con legisladores de Juntos por el Cambio para modificar la Ley 14.050 que establece el régimen de funcionamiento de establecimientos donde se expenden bebidas alcohólicas. “Obviamente hay que modificar algunas cuestiones y probablemente esto lo vamos a plantear”; dijo al respecto, considerando principalmente el Artículo 5 de dicha normativa, el que limita el expendio de bebidas alcohólicas en vasos de hasta 350 mililitros, a excepción de los restaurantes.
Por otro lado, Montenegro contó que dialogó sobre la cuestión con el ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, de quien depende el REBA. “He hablado con las autoridades provinciales, con el ministro, no para generar un contrapunto ni mucho menos, sino para decir ´este año es un año muy complejo y si yo veo que hay alguna situación que tiene que ver con el cuidado de la salud de los marplatenses, de los laburantes y de los turistas, vamos a ser inflexibles”, contó..
“Ahora en este tipo de situaciones donde se puede llegar a generar incluso el contrapunto de ir en contra el laburante, tenemos que pensar que pueda haber otro tipo de sanción, que no llegue a la clausura. Puede ser una multa, algo que se pueda discutir sin que deje que el bachero o el mozo no puedan laburar y cobrar la propina en estos días, que era muy importante”, reflexionó.