NESTOR GRINDETTI
21/02
"Si queremos ganar, hay que sumar más gente"
El intendente de Lanús no saca el foco de la gestión, pero ya puso un ojo en las legislativas de este año. No descarta meterse en una lista. Su visión sobre la Provincia. La sucesión en el distrito.
Néstor Grindetti no sólo es del ala moderada del PRO, sino que se muestra descontento con la actitud de los que juegan a fondo. Afirma que la grieta no sirve de nada y que el camino a seguir para ser nuevamente alternativa de Gobierno es el del diálogo y el consenso. Desde el Grupo Dorrego, el alcalde de Lanús no descarta postularse en las legislativas de 2021, aunque destaca que el “tema electoral” hay que llevarlo muy de a poco y no correr el foco de los problemas de la gente. Gestión, política y más.

 -Teniendo en cuenta este contexto de pandemia y de grieta cada vez más profunda, ¿qué cree que puede pasar en las elecciones de 2021? ¿Ve un Juntos por el Cambio con chances serias de ganar?

-Sí, claro. Las posibilidades existen siempre; pero, como decís, veo una grieta cada vez más profunda. Y está muy mal eso. Lo único bueno es que esa grieta está solo en la dirigencia, la gente está harta de las peleas. Y no lo digo por decirlo. “Déjense de pelear entre ustedes, resuélvannos los problemas”; eso es lo que expresa la gente. Por eso, nuestra actitud está en caminar los barrios, en escuchar a los vecinos y proponer soluciones. Y aspiro a que en el ámbito de la dirigencia provincial y nacional de Juntos por el Cambio nos propongamos andar por ese camino, y no por el de agigantar las diferencias, la grieta. Tenemos que sentarnos a hablar con el pueblo y demostrarles que podemos ser una alternativa.

-¿Por qué se profundiza la grieta? ¿Cuál es la autocrítica?

-Yo te digo cuál es mi postura, habría que preguntarles a quienes están más en los extremos cuál es la ventaja que creen que sacan. A mí me parece que la política es una búsqueda continua de consensos detrás de un objetivo, que es el bienestar de la gente. Y, claramente, partiendo de esa base, la grieta no suma. Por supuesto, uno, como oposición, tiene que señalar y marcar los errores del oficialismo. Pero una vez hecho eso hay que proponer la solución y no seguir metiendo el dedo en la llaga o personalizar la discusión. Si hay algo que criticarson políticas, no a las personas. Y lo digo poniéndome en el lugar del vecino, que, como dije antes, lo único que espera es que le solucionen los tremendos problemas que tiene.

-Como parte de los moderados, ¿siente cierta presión del lado del ala dura que lidera Patricia Bullrich, que pide más acción, más personalidad?

-Respeto mucho a Patricia y creo que ella cumple un rol fundamental dentro del partido, y yo, como intendente, tengo otro; nos complementamos. Ella mira la situación macro del país y en mi caso particular me toca gobernar un municipio y, lógicamente, tengo que sentarme con Nación y Provincia para ponerme de acuerdo en obras, servicios y distintas políticas públicas para los vecinos de Lanús. Tenemos una mirada parecida desde lo estratégico pero con diferencias tácticas.

-¿Cuál va a ser su rol en los comicios de 2021? ¿Se ve como posible candidato?

-No descarto nada. Estoy para estar donde le convenga a nuestro espacio político y donde pueda aportar algo para la gente. De todos modos, no me gusta, y creo que no es el momento de andar a los codazos por conseguir o definir un lugar. Desde Lanús, en la Tercera, con Diego Kravetz, Adrián Urreli y Lorena Petrovic, estamos trabajando en tratar de mantener muy unida la alianza y de seguir creciendo. Si es que queremos ganar hay que incorporar más gente. De cualquier manera, nos parece que la cuestión electoral tiene que avanzar despacito, no hay que sacar el foco de la pandemia, la gente está sufriendo mucho y hay que estar atentos. Ya va a haber tiempo para todo lo vinculado a lo electoral.

 -¿Incorporar más gente es incorporar más dirigentes, ampliar el espacio?

-Sí, dirigentes en todos los niveles; pero, por sobre todo, prestarle suma atención a la cuestión estrictamente territorial. Una de las autocríticas que me hago como parte de este espacio es que en algún momento perdimos el foco del territorio, que es nada más y nada menos que la gente, el vecino. Tenemos que mantener eso siempre presente; por eso es que se está acercando mucha gente, sobre todo del peronismo, que, teniendo en cuenta como están las cosas hoy en los distritos, nos ven como una alternativa del pensamiento peronista. -Se refiere a ese peronismo que nada quiere saber con el kirchnerismo…

-Claro. Siempre distinguí kirchnerismo de peronismo. De hecho, en Lanús conformamos un gobierno que entre sus partes tiene una pata peronista, tanto en el Concejo Deliberante como en el Ejecutivo, con la secretaria de Desarrollo Social, por ejemplo, que es Noelia Quindimil. Y después, en toda la Tercera hay una movida grande, denominada “Hacemos”, que se está acercando a hablar con nosotros como partícipe de la alianza. Creo que Cambiemos se fortalece si tiene una línea peronista. Así sucedió a nivel nacional y en la Ciudad. Cristian Ritondo y el Colo Santilli, de extracción peronista, ocupan lugares de relevancia en el espacio. Me parece que hay que fomentar un poquito eso.

 -¿Sirve sumar a sectores anti-K por el simple hecho de ser anti-K?

-Creemos que ampliar o sumar nuevas voces no es amontonarse. Los dirigentes que se vayan sumando deben compartir nuestras ideas y entender que este es un espacio amplio que tiene diversas miradas y donde todos somos iguales; pero tenemos un objetivo claro y, sobre todo, valores muy marcados, como el respeto por las instituciones, la transparencia en la gestión pública, la educación y la cultura del trabajo, como patrones fundamentales.

-Se habla de Jorge Macri, de María Eugenia Vidal, etcétera, ¿pero a la hora de ir a las urnas es tan importante el nombre como el modelo, o este último termina siendo preponderante?

-Hay que trabajar sobre el modelo, discutirlo internamente; después es más fácil acomodar los candidatos. Lo que sí está recontra hablado es que si no hay acuerdo en los distritos respecto a los candidatos se va a ir a internas. Eso es una garantía tanto para los que ya estamos en el espacio como para los que se vayan sumando. Si no hay acuerdo hay interna, nada de dedo. -Por ende, nada de que se suspendan las PASO. -Totalmente. Es la forma correcta de que los mejores dirigentes, en la cabeza de la gente, lleguen al lugar que tienen que llegar. No sirve que yo ponga a mi tía encabezando la lista de la Sexta. Es la gente la que tiene que elegir sus candidatos, por eso son tan importantes las internas. -Jorge Macri habla de un equipo lleno de intendentes.

¿Le gustaría ser el ministro de Hacienda de la Provincia, tarea que llevó a cabo en la Ciudad?

-No me gusta hablar de lugares específicos, pero coincido con Jorge en eso de que los intendentes tenemos un peso importante en las decisiones que se toman en la Provincia. Las propuestas de soluciones para la Provincia tienen que venir de la Provincia. No nos va a caer bien que nos quieran venir a imponer cosas desde afuera. PRESENTE Y FUTURO PRO: entre el nuevo rol de Mauricio Macri y la aparición de nuevas figuras

 -¿Qué siente cuando aparecen dirigentes como Emilio Monzó, entre otros, que pretenden jubilar a Macri? ¿Dónde lo ve usted al expresidente?

-Mauricio es fundador del PRO, fue jefe de Gobierno dos veces, presidente de la Nación, cofundador de Cambiemos. Sin lugar a dudas es el máximo referente nacional de nuestro espacio. Ahora le toca desempeñar un nuevo rol. Por otro lado surgen nuevos liderazgos al interior de la coalición que son muy bien recibidos y hablan del trasvasamiento generacional que tan bien le hace a la política y a las instituciones, como el caso de Horacio (Rodríguez Larreta), María Eugenia (Vidal), Cristian (Ritondo) o el propio Jorge Macri. M. Macri

BUEN DIALOGO, PERO…

“Kicillof me atiende, pero hay cuestiones que cuesta resolver”

¿Cómo ve el tratamiento que la Provincia le está dando al tema de la deuda, que ahora volvió a patear, para el 26 de febrero?

-Desconozco cuál es la estrategia del Gobernador y su equipo para negociar, prefiero no opinar. Sí he negociado deuda cuando fui ministro de Hacienda de la Ciudad, y destaco siempre que lo mejor es negociar; lo que no se puede hacer es entrar en default, defaultear es un desastre que nos lleva a un problema generalizado. Así que es bueno que se esté negociando. Si la táctica es buena, no te lo puedo decir.

Más allá de la cuestión de la deuda, si tuviera que ponerle un puntaje a este año y dos meses de gobierno de Kicillof, ¿cuál sería?

-En algunos aspectos, lo veo bien. Escucha, y eso es bueno. Pero hay problemas que no se terminan de solucionar. Por ejemplo, la red de AMBA de Salud, que funciona muy bien en Lanús: nos deben del año pasado más de 100 millones de pesos. Eso, realmente, nos complica. Me siento con Kicillof y me dice “tenés razón, lo vamos a solucionar”, pero el problema continúa. En resumen, Kicillof me atiende el teléfono, pero hay cosas que me cuesta mucho llevarlas adelante. De la decisión política a la ejecución hay un abismo.