EN FOCO
12/07
Crece la incertidumbre y Montenegro enfrenta un complejo escenario de cara al cierre de listas
Fuertes disputa filas adentro de Juntos por el Cambio a nivel seccional y municipal. A 12 días para la presentación de listas, no se descartan internas en ambas instancias. El Frente de Todos también enfrenta desafíos internos.

Dos escenarios diametralmente opuestos. Mientras que en CABA todo el oficialismo logró alinearse detrás de la candidatura de la exgobernadora María Eugenia Vidal, pasando la General Paz todo es incertidumbre en el armado que en este caso debe batallar desde la oposición. Y las tensiones se expresan con singularidad en ámbitos como la Quinta Sección y General Pueyrredon, donde a las disputas por arriba su suman las propias del ámbito local.

A solo 12 días para la presentación de listas –y dos para la formalización de las alianzas- nadie puede asegurar de qué forma se presentará Juntos por el Cambio en la región. Por estas horas no se descarta la eventualidad de una interna a nivel municipal, como también en el seccional, en un escenario que debilita la posición de Guillermo Montenegro, quien hasta hace poco se erigía como el líder indiscutible de la coalición en la Quinta y Mar del Plata.

Luego de las internas a intendente de 2019 en las que el Pro derrotó ampliamente al radicalismo, todo orientaba a que en 2021 el nuevo jefe comunal tendría la lapicera para definir la lista municipal, como así también un rol gravitante para resolver la nómina de Senador provinciales. Pero diversos elementos se fueron sumando para que ello quede en una ilusión.

La salida de Vidal de la política provincial, una interna radical que posicionó no solo al partido sino que proyectó al marplatense Maximiliano Abad y la candidatura a diputado nacional de Facundo Manes, fueron los principales elementos que se combinaron para que la UCR pase al frente y entienda a las PASO como una oportunidad para salir de la sombra del PRO.

Mientras que hasta hace al menos dos semanas la candidatura del coordinador de Gabinete marplatense, Alejandro Rabinovich, parecía una fija para el Senado bonaerense, la revisión también alcanzó a ese tramo de la boleta. El tandilense diputado nacional Carlos Fernández es uno de los que se anota, mientras que desde Maipú los influyentes Rapallini le recuerdan a Gustavo Posse la promesa de que el exintendente Anibal Rapallini encabece la lista seccional. En Mar del Plata, todo el radicalismo coincide en que debe haber juego para Vilma Baragiola, la histórica concejal que no podrá renovar por la limitación legal a las re-relecciones. Algunas perspectivas podrían aclararse luego de una reunión que esta tarde tendrá la UCR provincial, para perfilar su política hacia los diversos distritos bonaerenses.

Como si no fuera suficiente con las tensiones Pro-UCR, en la Quinta se suma el factor Fiorini. El influyente senador provincial rompió lazos con Montenegro en abril, lo que le valió la expulsión de todos sus militantes del Ejecutivo y del concejal Alejandro Carrancio del interbloque oficialista. Sin embargo, Fiorini nunca sacó los pies de Juntos por el Cambio.

Mientras se tensionaba su vínculo con el intendente marplatense, el legislador visibilizó con antelación el salto de Santilli a la provincia y tejió vínculos directos con el vicejefe de Gobierno porteño. El pasado viernes no pasó desapercibida la presentación del libro de Roberto Costa, donde Fiorini compartió el encuentro con el propio Santilli, Vidal y Posse. Donde más costó digerir la imagen fue en lo más alto del Palacio Municipal, donde recordaban que Montenegro se abrió del Grupo Dorrego para apoyar el desembarco de Santilli.

La apuesta de Fiorini no es solo a la rosca “por arriba”, sino que en las últimas semanas también generó condiciones a partir del crecimiento de su estructura política en distritos de la Quinta Sección. De hecho, el fin de semana presentó la fundación de seis partidos distritales en General Pueyrredon, Villa Gesell, La Costa, Mar Chiquita, Tordillo y Tandil.

Mientras tanto, algunos piden no olvidarse del otro senador marplatense con mandato por vencer, Franco Bagnato. Aunque otros apuntan que el periodista no disimula sus intenciones de mudarse de territorio e ir por la siempre más cómoda Primera Sección, donde además se eligen ocho senadores, tres más que en la Quinta.

 

En Mar del Plata

Las disputas puertas adentro de Juntos por el Cambio presenta sus singularidades en General Pueyrredon, el principal distrito de la Quinta. El modelo de gestión “con todos adentro” que busca mostrar Montenegro hacia afuera evidencia sus debilidades ante momentos de disputas y reparto de poder como ocurre en los armados de listas.

La ruptura con Fiorini fue el primer indicio, lo que se sigue robusteciendo con el juego propio de la UCR y el resto de los socios menores de la alianza, como las diversas vertientes del peronismo y hasta la vecinalista Sumar.

Todo ello repercute directamente en lo que se juega el gobierno en noviembre: la conservación de los 12 concejales que hasta abril le permitían imponerse en las votaciones, para lo que deberá retener las siete bancas que pone en juego contando a aliados.


El que hoy se presenta como el principal bloque oficialista –Vamos Juntos- condensa varias de las contradicciones internas de la gestión. A la presidencia en manos del basquetoblista  Nicolás Lauría, al que en Partido Fe no lo reconoce como propio tras el alineamiento detrás del Frente de Todos; se suma el reciente arribo de Mercedes Morro, la concejal de Luis Barrionuevo que busca que su espacio conserve una banca desde la cual influir en la política en una ciudad clave para el rubro gastronómico. El único edil 100% alineado a Montenegro es Agustín Neme, hombre del coordinador del Pro Mar del Plata, Emiliano Giri. Finalmente, es una incertidumbre lo que pueda ocurrir con el monzoista Guillermo Volponi, en un contexto donde se habla de un posible apoyo del diputado nacional a la candidatura de Manes.

Lo que está en debate en Mar del Plata, advierten desde el radicalismo, no es solo el armado de una lista única donde piden la mitad de los cargos o la disputa en PASO, sino el propio esquema de poder en la ciudad. Allí ingresan el llenado de casilleros vacíos en el Gabinete como la presidencia del Ente Municipal de Turismo (a cargo interinamente de Bernardo Martin, de la Coalición Cívica), la delegación en Punta Mogotes o la vicepresidencia de Obras Sanitarias; sino también el llamado a concurso para ocupar dos de los Juzgados de Faltas vacantes desde comienzos de 2018 y la creación de uno nuevo; como incluso la revisión del reparto de las secretarías más determinantes.

 

El Frente de Todos debe sortear desafíos internos

El director regional de ANSES, Pablo Obeid, es una fija para liderar la lista de senadores provinciales, al igual que Virginia Sívori la de concejales. Allí no habrá novedades, como tampoco en el resto de los principales candidatos que secundaran a la economista, contabilizando un segundo espacio para el massita Ariel Ciano.

La número 2 de la Quinta la debe definir en los próximos días el conocido como “grupo de los intendentes”, donde pesan fuerte Gustavo Barrera (Villa Gesell) y Juan Pablo de Jesús (La Costa), y en el que Gabriela Demaría (La Costa) podría ir por la renovación. Detrás suma créditos el secretario general de la Cámara de Diputados de la Nación, Juan Manuel Cheppi, de un fuerte crecimiento en los últimos dos años, mientras que también subió el perfil el director provincial de Asistencia a Familias en Situación de Calle, Juan Zerillo.

A nivel municipal, una de las disputas silenciosas se desarrolla entre la CGT y la CTA de los Trabajadores, quienes pugnan por el cuarto puesto en la lista de concejales. Ese cargo prácticamente adentro se deberá resolver entre el secretario general de la CGT, Miguel Guglielmotti, y el secretario adjunto de la CTA de los Trabajadores de Provincia y  coordinador del Ministerio de Trabajo bonaerense, Rául Calamante.

Desde afuera, quien busca meter presión para lograr lugares en la Quinta y Mar del Plata es el director del Correo Argentino, Rodolfo Manino Iriart, distanciado de Fernanda Raverta. Es el único referente del peronismo que salió a pintar y afichar la ciudad –algo que no cae bien en el electorado por estos días de preocupación pandémica- y trata de mostrarse como vocero de las políticas sociales de Provincia y Nación en la ciudad. En los últimos días sus allegados hacen correr una voz que parece tener poco vuelo: la posibilidad de presentar una lista para ir a las PASO en La Feliz.