La casta marplatense no va a tener miedo: Bonifatti y las acrobacias del humo oficial
En los pasillos del Palacio Municipal de Luro e Yrigoyen no se escucha el crujido del cambio, sino el murmullo resignado de la continuidad. Entre el tictac de la burocracia y los legajos acumulados, las primeras líneas de empleados de planta y los socios de la coalición gobernante comparten una misma certeza por lo bajo: la casta local duerme tranquila. No tiene por qué tener miedo.