La Tecla Mar del Plata
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* Por Facundo Suarez
El estacionamiento de Playa Grande es un tema de debate, confusión e intriga en Mar del Plata. La Unidad Turística Fiscal (UTF) Cochera de Playa Grande, pretende perder desde hace un par de años su categoría de “cochera”, para pasar a “confitería bailable”.
Además de eso, las licitaciones contemplan una inversión del lugar, su mantención y mejora edilicia. Esa parte, los empresarios tampoco lo cumplieron.
El EMTUR es el ente que podría tomar las riendas del asunto, pero sin mucha explicación no finaliza la extraña concesión de la firma Playa Azul. Según dicen los conocedores de la materia, “las reglas del juego no son claras” cuando se habla de Playa Grande.
En la víspera de una nueva temporada de verano, las cocheras no tienen el mantenimiento correcto, los empresarios continúan sin cumplir con las obligaciones del pliego de licitación, por lo que a los turistas y marplatenses que utilicen, y abonen, el servicio les quedará, nuevamente, un sin sabor.
Ya está todo dicho: la Secretaría de Obras y Planeamiento Urbano, a cargo de Guillermo de Paz, elevó un informe al Ente Municipal de Turismo, elaborado por la Dirección Control de Obras de Unidades Turísticas Fiscales. En el mismo se describen los trabajos que se deberían haber hecho en el estacionamiento de Playa Grande por parte de la firma Playa Azul y no se hicieron, los cuales representan un total $45.737.565 actualizado a la fecha.
A pesar del informe, todo está en pausa. El tiempo sigo corriendo y Playa Azul continúa sin invertir en el lugar, y los rumores de cambio de rubro no calma, de hecho en un tiempo estuvo el proyecto muy bien presentado, con imagenes y presentación renders de cómo quedarpia el lugar.
La historia es necesaria. La UTF fue licitada en el 2010, el proyecto era un estacionamiento con un método infernal de almacenamiento de autos a través de un sistema hidráulico. Claramente ese proyecto que implicaba un monto elevado de inversión ganó la licitación, uno de los socios era Emiliano Giri, en ese momento sciolista, ahora PRO devenido en arroyista.
Al cabo de un tiempo, comenzaron a escuchar rumores que indicaban que las cocheras iban a ser reemplazadas por boliches del complejo Normandina. El conflicto comenzó porque no era lo que se había licitado, y antes que todo se debe cumplir el pliego de licitación.
Más tarde, se autorizó la transferencia de los socios que habían ganado la licitación, ahí aparecieron otras personas de la ciudad, como Pablo Fernández que en ese momento era funcionario del EMTUR, Gabriel Bianco uno de los directores de Canal 10, y la gente del boliche bailable Samsara. Las presiones aumentaron, la idea de cambiar cocheras por espacio bailable comenzó a tener más peso y forma. “Si van a poner un boliche, y no cumplieron con el pliego, lo que hay que hacer es dar de baja la licitación, que paguen el seguro por la caducidad y llamar a licitación de nuevo para poner un lugar bailable, no hacerlo de manera oculta” le dijeron a La Tecla Mar del Plata fuentes relacionadas con el tema.
Según el EMTUR, el año pasado presentaron un proyecto para hacer modificaciones del proyecto original. Mónica Rábanos es una empleada municipal que maneja toda la parte técnica y legal de la parte de Recursos Turísticos, y obviamente recibió el proyecto, y desde el Ente se comenzó a analizar la propuesta nueva.
Le dieron un plazo de un año de obra para que le ejecución, según dicen ni Magnoler ni Rábano sabían que en el verano no se trabaja en obras en esa zona, por lo que el año se terminó en Agosto. En ese mes no hubo un nuevo plan de obra, entonces fue la Secretaria de Obras, a cargo de Guillermo de Paz, quien denunció que no se cumplió con lo pactado.
Ahora, estamos en el lapso de tiempo que tiene el EMTUR para determinar qué multa le corresponde a los concesionarios por no cumplir con el pliego. “Legalmente habría que darle la caducidad, y avanzar con alguna otra alternativa, porque el plano de obra no se hizo, la inversión tampoco. Los empresarios aseguran que están dispuestos a realizar acciones en otro lado de la ciudad para cumplir el monto de obra que debían hacer en la cochera, arreglar una plaza, pintar un jardín, pero aún no cumplen con el pliego de licitación”.
Entre ambos conflictos, los concesionarios de los balnearios de Playa Grande están molestos. Primero porque consideran menester el estacionamiento de la zona, por la cantidad de personas que transitan la zona, más que nada en verano. Segundo porque es una concesión que estará por 20 años, ya pasaron 8 años y no hicieron la inversión. Según la ellos “las reglas de juego no son claras, ni justas para todos”.