A más de una semana de las generales, la maquina legislativa está en movimiento. Una de las novedades del período 2023-2025 es que Juntos por el Cambio contará con mayoría propia en el Concejo Deliberante. Si bien desde el oficialismo aseveran la voluntad de que los proyectos salgan siempre por consenso, lo cierto es que ahora no requerirá de terceros para el avance de los despachos. Aunque aún se desconoce la redistribución de las comisiones, el reparto podría torcer la historia en instancias más dificultosas para el interbloque que conforman el Pro, la UCR y la Coalición Cívica.
Durante el 2023, varios proyectos apenas probaron la madera del recinto legislativo. Aunque no sea el motivo único -o el más reconocible- en el poroteo de comisiones como Legislación, Interpreatación y Reglamento puede encontrarse la explicación. Uno de los ejemplos más cabales es el pliego del Servicio Integrado de Transporte Urbano (SITU) que apenas apareció dos veces durante el año en Movilidad Urbana, comisión también presidida por el dispotivo oficial pero con los votos a favor.
El transporte, una de las áreas delicadas por visibilidad e impacto en la comunidad, espero por un nuevo contrato que no fue posible en el 2021. La prórroga hasta el próximo año aparece hoy, como el camino más posible.
En el mismo rubro, las plataformas digitales de transporte aparecieron de forma transversal en el conflicto con chóferes de taxis y remises, que este lunes esperarán atentos por la aprobación (o no) de un nuevo aumento de la tarifa. Mientras que el arribo de las apps a la ciudad ya ocurrió de facto, en los cajones legislativos aguarda la creación un registro de prestadores del servicio y un plebiscito. El objeto de ambas herramientas es la de formalizar lo que ya sucede hace meses en la comuna.