La protesta de un grupo de vecinos de San Carlos, Playa Grande y Los Troncos en la puerta de la comisaría novena volvió a instalar el problema de la inseguridad en la agenda pública. Reclamos por mayor presencia policial y medidas de prevención se combinaron con un clima social cargado de tensión, a pocos días de las elecciones del 7 de septiembre.
La movilización comenzó en las calles Rivas y Castelli y culminó en la seccional de Almafuerte al 700, donde los manifestantes ingresaron en busca de respuestas. Cinco de ellos fueron recibidos por el titular de la dependencia, mientras el resto aguardó en la vía pública. El reclamo tuvo como eje una serie de robos callejeros y asaltos en viviendas que afectaron al barrio en las últimas semanas.
La problemática, cuya responsabilidad directa recae en la Provincia, podría tener impacto electoral. La inseguridad se transformó en un tema recurrente en la campaña y en el entorno político advierten que “no hace ganar una elección, pero sí puede hacerla perder”. La posibilidad de una baja en la participación, el aumento del voto en blanco o incluso un castigo en las urnas a Fuerza Patria, aparece como un escenario posible.
En paralelo, la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) también presionó al gobierno de Axel Kicillof para que adopte medidas ante el incremento del delito que afecta a los comercios. El panorama se complejiza además por los recientes cambios en la cúpula de la Departamental, en medio de una crisis interna de la policía bonaerense y el aumento de hechos delictivos en Mar del Plata.
Con la campaña entrando en su tramo final, la seguridad se instala como uno de los ejes que marcarán el pulso político local.