25 de febrero de 2026
PANORAMA
El fantasma de los cruceros y la deuda de la Ley Abruza: lo que dejó la Audiencia Pública por el Presupuesto 2026
El debate en el recinto por momentos dejó de lado las planillas técnicas para convertirse en un escenario de reclamos históricos. De la exigencia por reactivar la Ley Abruza al duro distanciamiento de la gestión de Gustavo Pulti y el escepticismo ante las promesas de Daniel Scioli, la voz de los vecinos técnicos desnudó las deudas pendientes de una ciudad que sigue mirando al mar con infraestructura del siglo pasado.

La Audiencia Pública Informativa destinada a tratar el Presupuesto de Gastos y el Proyecto de Ordenanza Fiscal e Impositiva para el Ejercicio 2026 en General Pueyrredon no solo fue un espacio de debate técnico sobre partidas y recursos, sino también el escenario de fuertes reclamos históricos y pases de facturas políticas. Entre las exposiciones que marcaron la jornada, la intervención del electrotécnico Ignacio Aldo Pascual Marcone Benvenuto se destacó por su crudeza al abordar la gestión del Puerto, la reactivación de marcos legales olvidados y una contundente diferenciación personal respecto al pasado político de su propia familia, en una sala donde las sombras de gestiones anteriores se hicieron presentes de manera tangible.
El inicio de la exposición de Marcone Benvenuto estuvo marcado por una aclaración de índole ética y familiar que no pasó inadvertida para los presentes, incluido el actual concejal Gustavo Pulti. El vecino se distanció enfáticamente de su hermano, Xavier Marcone, quien fuera delegado municipal del puerto durante la gestión de Pulti y protagonista de una controvertida denuncia por la habilitación de locales comerciales en la "Plaza del Hincha", un terreno en litigio por usucapión. Con un tono de hartazgo, el expositor exigió que no se vinculara su trayectoria profesional con las irregularidades atribuidas a su hermano, marcando una grieta de integridad en medio del debate por el futuro de los recursos públicos.
Tras el descargo personal, el eje de la alocución se desplazó hacia la infraestructura costera y los proyectos truncos por la corrupción. Marcone Benvenuto rememoró el estudio del efluente submarino, denunciando que gran parte del presupuesto original —estimado en más de un millón de dólares de la época— se habría diluido en viáticos falsos y manejos turbios de dirigentes y empresarios. Según su relato, el trabajo técnico realizado por el Centro de Actividades Submarinas Escualo permitió hitos como la creación del primer parque submarino del país con el hundimiento del buque Cristo Rey, pero el impulso se detuvo sistemáticamente ante la falta de un marco legal integral que permita el desarrollo de puertos recreativos en la provincia.
En este contexto, el reclamo por la plena vigencia de la Ley Abruza cobró protagonismo. El expositor lamentó que, a pesar de haber presentado proyectos ante sucesivas composiciones del Concejo Deliberante y haber utilizado herramientas como la Banca 25, la normativa sigue desactivada por desidia política. La propuesta de transformar el concepto de puertos deportivos en recreativos busca integrar la pesca artesanal y generar una masa crítica monetaria que dinamice la economía local. Sin embargo, Marcone Benvenuto subrayó que la ausencia de seguridad jurídica para la iniciativa privada ha convertido a Mar del Plata en una "ciudad de frontera" que mira a Europa de frente pero le da la espalda a su potencial náutico por falta de gestión.
La reciente reactivación del discurso sobre la llegada de cruceros, impulsada por el Secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, también fue objeto de duras críticas. Mientras Scioli habla de readecuar reglamentaciones y atraer a 100 mil turistas extranjeros, el testimonio en la audiencia técnica desnudó la improvisación que rodea al proyecto. Marcone Benvenuto calificó de "inútiles" a los funcionarios de la Administración General de Puertos y advirtió sobre la inviabilidad urbanística de mover a miles de pasajeros en pocas horas sin un plan logístico real. El recuerdo de la terminal de cruceros construida en 2013, que hoy funciona como sede policial, sobrevoló la sala como un recordatorio de las promesas incumplidas de las que Scioli fue participe —como gobernador mientras Pulti era intendente— y que ahora intenta reflotar.
La jornada cerró con una advertencia severa hacia la clase dirigente, vinculando la inacción política con la figura de "alta traición" por omitir la seguridad y el desarrollo de los recursos soberanos. La audiencia por el Presupuesto 2026 dejó así de ser un mero trámite administrativo para convertirse en un registro de la frustración técnica frente a la política de los anuncios. Entre el pedido de implementación de la Ley Abruza y el escepticismo sobre los sueños de cruceros de Scioli, quedó flotando la demanda de un marco legal que permita, de una vez por todas, que la iniciativa privada y la planificación urbana se encuentren en la línea de costa.