El peronismo marplatense va a las urnas entre el olor a nafta y el fantasma de la traición
A escasas setenta y dos horas del domingo 15 de marzo, la interna del PJ de General Pueyrredon se ha transformado en un tablero de desconfianzas cruzadas y billeteras abiertas. Entre el "vecinalismo" táctico de Gustavo Pulti y la movilización rentada, las dos listas llegan a la recta final con más dudas que certezas, mientras los recursos provinciales bajan al territorio para saldar deudas ajenas en una elección donde nadie quiere que le cuenten las costillas.