A poco más de un mes de la asunción de las nuevas autoridades, la fisonomía política del Concejo Deliberante para este 2026 destaca por una marca distintiva: la hegemonía masculina en la toma de decisiones. Si bien la composición de las bancas respeta la paridad establecida por ley, el acceso a las presidencias de bloque —allí donde se cocina la estrategia parlamentaria y se negocian los consensos de fondo— sigue siendo un terreno mayoritariamente vedado para las legisladoras locales. De las siete estructuras políticas que conviven en el recinto, seis han optado por conducciones varoniles, dejando a un sector opositor como el único reducto con liderazgo femenino.
En el espectro del oficialismo y sus aliados, la masculinización de las jefaturas es total. En el PRO (Vamos Juntos), la asunción de Agustín Neme como intendente interino significó la llegada de Julián Bussetti a la presidencia. El joven edil, caracterizado por su perfil confrontativo, asumió el mando de un bloque donde conviven figuras como Florencia Ranellucci y Liliana Piccolo, quienes quedaron relegadas de la conducción directa.
Una situación similar atraviesa la Unión Cívica Radical - Nuevos Aires (UCR+NA), que en su afán de ordenarse dentro del esquema de gobierno, se inclinó por la experiencia de Ariel Martínez Bordaisco para suceder a Daniel Núñez. El exsenador provincial encabeza una bancada que cuenta con Vilma Baragiola,, quien tras su paso por el Ejecutivo regresa al llano de la concejalía bajo una jefatura masculina.
El retroceso más evidente en términos de representatividad de género se dio en La Libertad Avanza (LLA). El bloque libertario, que durante el ciclo anterior estuvo presidido por Cecilia Martínez, pasó a manos de Rolando Demaio tras la partida de la abogada al Senado bonaerense. A pesar de contar con Noelia Ríos y Vanesa Benavídez en sus filas, el espacio optó por el excandidato a intendente para llevar la voz cantante, complementándose con Emiliano Recalt en la estratégica presidencia del Cuerpo.
Por su parte, la Coalición Cívica - ARI. (CC - ARI) también perdió su referencia femenina tras el vencimiento del mandato de Angélica González, quedando Guido García en soledad al frente de un unibloque que completa el esquema de mandos varoniles del arco oficialista.
En la vereda de la oposición, la fotografía no altera demasiado la tendencia general, con una única excepción. Mariana Cuesta se mantiene firme al frente de Unión por la Patria (UP). Su continuidad marca un contraste nítido con sus pares opositores: en Acción Marplatense/Movimiento Derecho al Futuro (AM - MDF), Horacio Taccone conserva la presidencia a pesar de la presencia de cuadros como Eva Ayala y Melisa Centurión; mientras que en el Frente Renovador (FR), el recambio de autoridades mantuvo la lógica de género con el desembarco de Juan Manuel Cheppi en el lugar que ocupaba Ariel Ciano, dejando a Solange Flores en un rol secundario.
La política marplatense ha logrado llenar el recinto de forma equitativa, pero al momento de elegir quiénes conducen el destino de los espacios políticos, la balanza sigue inclinándose, de manera casi unánime, hacia los hombres.