La Tecla Mar del Plata
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La administración municipal volvió a dejar una señal política en el Boletín Oficial. A través del decreto 288/26, el intendente interino Agustín Neme prorrogó durante todo 2026 la delegación que habilita al Secretario Legal, Técnico y de Hacienda a aplicar descuentos salariales por días no trabajados en el marco de medidas de fuerza.
La prórroga, que se extiende desde el 1° de enero hasta el 31 de diciembre inclusive, ratifica una herramienta sensible dentro de la histórica tensión entre la comuna y los gremios. La facultad recae en Mauro Martinelli, quien ya la utilizó: mediante la resolución 55/26 estableció que las inasistencias del 19 de febrero —jornada de paro sin concurrencia— serían descontadas del haber correspondiente, salvo justificación contemplada en la normativa vigente.
Aquella huelga no fue menor. Se trató del cuarto paro general realizado durante el gobierno de Javier Milei, con adhesión de los trabajadores municipales en rechazo a la Reforma Laboral y con movilización incluida. El episodio reavivó un esquema que en Mar del Plata ya tiene antecedentes recientes.
A mediados de 2024, el entonces intendente Guillermo Montenegro había formalizado descuentos a municipales que participaron de protestas salariales, en una pulseada que escaló en el plano político y judicial. Ahora, con Neme al frente del Ejecutivo, la decisión de sostener la delegación vuelve a instalar interrogantes sobre el clima gremial.
El foco se proyecta hacia lo que viene. Si la CGT impulsa un nuevo paro cuando la iniciativa libertaria regrese al debate legislativo, habrá que observar la postura del Sindicato de Trabajadores Municipales. Más aún en un contexto donde las paritarias locales permanecen cerradas hasta el próximo año, limitando el margen de negociación.
La prórroga administrativa, en apariencia técnica, se inscribe así en un tablero político más amplio: disciplina fiscal, conflictividad laboral y señales hacia adentro y afuera del Palacio Municipal.