La diseñadora Rumer Willis, de 37 años, utilizó su cuenta de Instagram para desmentir de manera contundente los rumores y críticas que la acusan de vivir del dinero de sus famosos padres, Bruce Willis y Demi Moore.
Ahora, la mujer enfatiza que es la única proveedora económica de su hija Louetta (fruto de su relación con el músico Derek Richard Thomas) y que para lograrlo mantiene cuatro trabajos diferentes: “Mi realidad está marcada por el esfuerzo propio y no por los privilegios que muchos imaginan”.
De esta manera, busca reafirmar su autonomía en un entorno donde su linaje suele generar presunciones automáticas.
Este discurso llega en un momento en que la familia sigue en el foco mediático por la salud de Bruce Willis (diagnosticado con afasia y luego demencia frontotemporal) y las dinámicas familiares públicas.
De forma reciente, el actor estaba siendo atendido en su hogar pero debido a todas las necesidades médicas que su enfermedad requiere, las herederas decidieron hospitalizarlo en un centro sanitario para que pueda ser sostenido durante las 24 horas del día.