15 de abril de 2026
SALUD EN CRISIS
Protesta contra IOMA en Mar del Plata expone el costo político de la gestión, y ausencia, de Kicillof
Afiliados denunciaron cortes de tratamientos, falta de medicamentos y caída de prestaciones frente al Congreso de Salud. La protesta puso en jaque el relato sanitario de la Provincia y apuntó directo a la responsabilidad del gobernador.

Afiliados de IOMA se movilizaron este miércoles frente al Gran Hotel Provincial, en coincidencia con el inicio del Congreso Provincial de Salud (COSAPRO), para visibilizar una crisis que, lejos de ser nueva, se profundiza bajo la gestión de Axel Kicillof.
La protesta, apostada sobre el ingreso al complejo donde se desarrolla el principal evento sanitario bonaerense, dejó una postal incómoda para el Gobierno provincial: mientras puertas adentro se debate el futuro del sistema de salud, puertas afuera los afiliados denuncian que ese sistema ya no les responde.
Con carteles, banderas y testimonios, los manifestantes buscaron romper el cerco discursivo del oficialismo y marcar un contrapunto directo con la agenda del congreso. “No hay cobertura, no hay respuestas”, fue una de las consignas que sintetizó el malestar de quienes dependen de la obra social estatal.
Entre los reclamos más reiterados aparecen demoras en la atención, dificultades para acceder a turnos, recortes en prestaciones y crecientes obstáculos para sostener tratamientos. Pero el punto más sensible es la denuncia por interrupción de tratamientos oncológicos y falta de medicamentos, una situación que expone con crudeza las falencias de gestión.
Los afiliados también advierten sobre una reducción sostenida en la red de prestadores, con clínicas que dejaron de atender por conflictos con la Provincia. Este escenario derivó en una concentración de la demanda en pocos centros médicos, saturación del sistema y tiempos de espera cada vez más extensos.
Se inscribe en un desgaste más amplio del sistema sanitario bonaerense, donde las dificultades de acceso y la caída en la calidad de las prestaciones comienzan a erosionar uno de los ejes centrales del discurso oficial. En ese contexto, la protesta frente al COSAPRO no sólo visibiliza un conflicto, sino que también interpela de lleno a la conducción política de la Provincia.