La Tecla Mar del Plata
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El radicalismo bonaerense entra en una jornada clave de negociaciones internas con el objetivo de evitar una interna abierta y alcanzar una lista de unidad de cara a las elecciones partidarias del próximo 7 de junio. Con el reloj corriendo hasta el último minuto previo al cierre de presentación de nóminas, los distintos sectores de la Unión Cívica Radical intentan destrabar diferencias que vienen acumulándose en toda la provincia.
Las conversaciones involucran a los espacios referenciados en Maximiliano Abad, el sector de Evolución ligado a Martín Lousteau, y el armado que responde a distintas líneas internas como las de Gustavo Posse y Daniel Salvador, además del espacio liderado por Miguel Fernández. La discusión pasa por el reparto de cargos en el Comité Provincia y la Convención, en un esquema donde cada sector busca garantizar representación en la futura conducción.
La tensión se concentra en un punto central: evitar que la falta de acuerdo derive en una competencia interna que reordene completamente el mapa partidario bonaerense. Por estas horas, el sector de Fernández llevaba la iniciativa en las negociaciones, con la expectativa de presentar una alternativa al esquema impulsado por el abadismo ampliado, que ya tenía definidos criterios de distribución de poder interno.
En ese marco, el desenlace provincial aparece como determinante para lo que ocurra en el plano local. En el Comité de la Mar del Plata y Batán, la discusión se sigue con atención, ya que cualquier acuerdo o ruptura en la estructura bonaerense impactará directamente en el armado distrital.
Actualmente, el Comité local de la UCR es presidido por Gustavo “Tato” Serebrinsky, mientras que distintos sectores reconocen que el futuro de la conducción local quedará atado a la resolución que se alcance en La Plata. En ese sentido, referentes partidarios remarcan que el escenario de unidad o interna provincial terminará de ordenar también las disputas internas en General Pueyrredon.
Incluso en declaraciones recientes, dirigentes del espacio insistieron en la necesidad de preservar la cohesión interna. En ese sentido, el secretario de Descentralización ha planteado en distintas oportunidades la importancia de sostener acuerdos que eviten fracturas a nivel local, en línea con lo que ocurra en el plano provincial.
El proceso electoral interno ya tiene fecha confirmada: el 7 de junio de 2026, cuando se elegirán autoridades del Comité de Distrito, comités de circuito y delegados a la Convención Nacional. Sin embargo, antes de llegar a esa instancia, la prioridad pasa por cerrar una lista de unidad que evite la competencia directa.
Con ese objetivo, el cierre de las negociaciones en las próximas horas será decisivo. Lo que ocurra en la mesa bonaerense no solo definirá la conducción provincial del radicalismo, sino que también terminará de ordenar el mapa político de los comités locales, con especial atención en Mar del Plata y Batán, donde el impacto de la negociación ya se empieza a sentir.