La Tecla Mar del Plata
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Mientras el Ejecutivo busca volver a prorrogar una de las ordenanzas clave del Régimen de Incentivos a la Construcción, en el Concejo Deliberante sigue sin aparecer una definición de fondo sobre las compensaciones urbanísticas, un tema que lleva más de cuatro años dando vueltas entre anuncios, prórrogas y silencios oficiales.
El gobierno municipal elevó un proyecto para extender por otros 18 meses la vigencia de la Ordenanza 25.113, una de las herramientas centrales del esquema de incentivos urbanísticos impulsado por la Comuna. Sin embargo, el intento de sostener el régimen vuelve a poner sobre la mesa una discusión que sigue sin resolverse: cómo se calculan, controlan y transparentan las contraprestaciones que realizan los privados a cambio de excepciones urbanísticas.
La situación no es menor. A pesar de que en 2021 se aprobó la creación de una Comisión Especial de Compensaciones Urbanísticas que debía elaborar un marco regulatorio definitivo, el expediente continúa atrapado entre prórrogas y demoras. Y mientras tanto, los pedidos de modificaciones al Código de Ordenamiento Territorial (COT) siguen llegando al Concejo con convenios y acuerdos particulares que se analizan expediente por expediente.
El último plazo para presentar el anteproyecto venció el 10 de febrero pasado, luego de una extensión de 180 días aprobada por el oficialismo y sus aliados. La fecha, además, coincidió con el feriado por el aniversario de Mar del Plata. Desde entonces, no hubo novedades sobre la entrega del texto, ni señales de una nueva convocatoria de la comisión, ni certezas sobre si habrá otra prórroga. En los pasillos del oficialismo la explicación es tan breve como repetida: “No hay novedades de arriba”.
La falta de definiciones alimenta cuestionamientos sobre el funcionamiento del esquema actual. Sin una normativa general que establezca criterios claros para calcular las compensaciones urbanísticas, cada expediente termina negociándose de manera individual, un mecanismo que desde distintos sectores observan con recelo por la discrecionalidad que puede generar.
El escenario deja abierto otro interrogante político: si el oficialismo avanzará nuevamente con una extensión de plazos para evitar que caiga la discusión de fondo o si finalmente aparecerá el esperado anteproyecto que lleva más de cuatro años de demora. Por ahora, las compensaciones urbanísticas siguen siendo una deuda pendiente en el Concejo Deliberante, aunque los expedientes y las excepciones nunca dejaron de avanzar.