A tres días del vencimiento de la última prórroga de una de las ordenanzas del Régimen de Incentivos a la Construcción, el gobierno local no logró reunir los consensos necesarios para extender una herramienta que considera clave para sostener la inversión privada en Mar del Plata. Pero el principal escollo no apareció en la oposición, sino dentro de la propia coalición oficialista.
El bloque de la Unión Cívica Radical-Nuevos Aires decidió no acompañar por ahora la nueva extensión de la Ordenanza 25.113 y exigió, al igual que los bloques opositores, información detallada sobre los resultados concretos del régimen. El expediente permanece frenado en la Comisión de Legislación, presidida por el radical Ariel Bordaisco, a la espera de respuestas que todavía no llegaron.
Los pedidos de informes apuntan a conocer cuántos proyectos se aprobaron bajo el régimen, cuántos metros cuadrados se construyeron efectivamente, cuál fue su impacto en el empleo, cuánto aumentó la recaudación municipal, qué consecuencias tuvo sobre la infraestructura urbana y los servicios públicos y cuál fue su impacto ambiental. También se solicitó una revisión integral de la normativa y precisiones sobre una eventual actualización del Código de Ordenamiento Territorial.
La consulta alcanza además a Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE), que deberá informar cómo impactó el crecimiento de los desarrollos inmobiliarios promovidos por la ordenanza sobre las redes y servicios que presta la empresa.
La situación genera preocupación en el Ejecutivo. La ordenanza ya había vencido en 2024 y el Concejo debió convalidar una extensión para evitar un vacío normativo. Desde entonces, el esquema sobrevivió y ahora enfrenta una nueva fecha límite: el próximo 14 de junio.
La propuesta oficial busca prolongar la vigencia del régimen por otros 18 meses, hasta diciembre de 2027. En los fundamentos del proyecto, el secretario de Obras y Planeamiento Urbano, Jorge “Guasa” González, defendió la continuidad del esquema al sostener que permitió registrar más de 2,6 millones de metros cuadrados aprobados para construir, dinamizar la actividad privada y sostener el empleo en uno de los sectores más importantes de la economía local.
Sin embargo, antes de habilitar una nueva prórroga, radicales y opositores quieren ver los números. Y por ahora, las respuestas siguen sin aparecer. La incógnita es si los informes llegarán a tiempo y si serán suficientes para convencer a los socios del oficialismo de destrabar un expediente que se convirtió en una inesperada piedra en el zapato en el gobierno