5 de julio de 2026
ALARMANTE
Vacaciones de invierno en jaque: la inacción del EMTURyC y una gestión que congela el turismo
Reservas por el piso, datos ocultos y promesas incumplidas. La inacción de Diego Juárez golpea de lleno a la hotelería y la gastronomía local de cara a un receso invernal que expone el fracaso de su gestión al frente del EMTURyC.

Cada día falta menos para que arranquen las vacaciones de invierno, pero desde los diferentes sectores hoteleros y gastronómicos de la ciudad ya prevén un receso más frío que nunca. Según informaron diferentes entidades del sector, las reservas hoteleras apenas alcanzan un magro 25% de ocupación. Esta cifra, alarmante por donde se la mire, pone bajo la lupa la idoneidad y el plan de trabajo de Diego Juárez, presidente del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC), a quien se le atribuye una frase que hoy resuena con un preocupante tono de desidia: “La ciudad se vende sola”.
Este desolador panorama de cara al receso invernal no es un hecho aislado, sino el corolario de varios fines de semana largos consecutivos caracterizados por una bajísima actividad turística. De acuerdo con los balances de las cámaras sectoriales, el flujo de visitantes en esas fechas clave rondó apenas entre el 35% y el 45%, registrándose además un nivel de consumo críticamente bajo. La realidad del sector comercial y hotelero es crítica, pero la respuesta oficial sigue brillando por su ausencia.
Tras el último fin de semana largo, el propio EMTURyC comunicó formalmente el arribo de 55.000 turistas. Lejos de ser un logro, la cifra es un indicador alarmante para una ciudad cuya economía depende vitalmente del turismo y que, en el contexto actual, no puede darse el lujo de subsistir gracias a una sola temporada. Al contrastar estos resultados con el discurso que Juárez pronunció al asumir su cargo, queda en evidencia un quiebre rotundo: su promocionada meta de desestacionalizar el destino para reactivar la ciudad durante todo el año está naufragando a la vista de todos. En términos futbolísticos, la conducción del ente está pateando decididamente contra su propio arco.
Las consecuencias de esta falta de políticas promocionales ya se miden en persianas bajas y familias en la calle. La escasa afluencia de visitantes a lo largo del año provocó que al menos 40 establecimientos hoteleros y gastronómicos se vieran obligados a cerrar sus puertas en los últimos 60 días, una sangría devastadora que afecta de forma directa a más de 400 trabajadores y ensombrece el futuro del empleo local.
La nula proactividad que ha demostrado el EMTURyC para atraer corrientes turísticas deja al descubierto lo que muchos sospechaban al principio del mandato de Juárez. Aquella desafortunada premisa de que “la ciudad se vende sola” terminó operando como una nefasta profecía autocumplida, revelando una preocupante pasividad en la gestión, más parecida a la de un mero calientasillas que a la de un funcionario comprometido en motorizar la economía local. El fracaso en la gestión de cercanía abre un interrogante inevitable: si la actual conducción encuentra serias dificultades para atraer al turismo interno, ¿bajo qué sustento técnico pretende captar el ambicioso mercado internacional al que dice apuntar?
El funcionario, apadrinado por Daniel Scioli, se va quedando sin argumentos ni margen de maniobra para defender lo indefendible. Ante los reiterados pedidos de informes presentados al EMTURyC para que detalle las estadísticas reales de los fines de semana con menor movimiento, el organismo ha optado sistemáticamente por la evasión, ocultando datos que no harían más que ratificar el flojo desempeño de la gestión. Este persistente silencio ante los balances negativos expone no solo una preocupante falta de transparencia, sino la alarmante incapacidad de la conducción del ente para dar explicaciones y asumir la responsabilidad cuando las papas queman.