La Tecla Mar del Plata
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Durante décadas, el desarrollo urbano de Mar del Plata tuvo una dirección casi inalterable: crecer alrededor del centro y extenderse desde allí hacia los barrios más cercanos. Ese modelo comenzó a cambiar. La disponibilidad de tierra, el impulso de nuevos emprendimientos privados y una serie de decisiones que acompañaron esa expansión modificaron el mapa de inversiones de la ciudad.
En la actualidad el protagonismo se desplaza hacia el sur. El corredor de la Ruta 11, la avenida Jorge Newbery y el camino hacia Chapadmalal concentran buena parte de los proyectos inmobiliarios de mayor escala, con barrios privados, complejos residenciales, locales comerciales y propuestas gastronómicas que hace algunos años parecían impensadas para esa zona.
Las cifras reflejan esa transformación. Entre 2010 y 2025, el Eje 11 Sur Sur registró un crecimiento de la superficie construida superior al 650%, aunque el mayor salto se produjo en el último lustro. El dato confirma que la expansión urbana ya no tiene al microcentro como principal motor y que el sur pasó de ser un área periférica a convertirse en uno de los sectores con mayor dinamismo de General Pueyrredon.
En ese escenario aparece Bendu como la imagen más representativa del fenómeno. El emprendimiento recuperó un predio de 35.000 metros cuadrados que durante años permaneció relegado tras la salida de los históricos circos y ferias. Donde antes había un espacio subutilizado, hoy toma forma un complejo que combina entretenimiento, gastronomía, comercios y actividades culturales durante todo el año.

El desarrollo, emplazado sobre la avenida de los Trabajadores frente a los silos del puerto, reúne locales comerciales y gastronómicos, un auditorio con capacidad para 8.000 personas y nuevas propuestas pensadas para atraer tanto a vecinos como a turistas. La presencia del hipermercado Coto completa un polo de servicios que busca consolidarse como uno de los nuevos centros de atracción de la ciudad.
Pero el impacto trasciende los límites del predio. La llegada de inversiones comenzó a modificar la dinámica comercial del entorno. La demanda de locales para alquiler y venta aumentó, aparecieron nuevos emprendimientos privados y la valorización del suelo empezó a cambiar la fisonomía de un sector que durante años permaneció al margen de los grandes proyectos urbanos.
La expansión hacia el sur también empieza a tener consecuencias políticas. El crecimiento poblacional de esa zona ya se refleja en la distribución de los circuitos electorales de General Pueyrredon y anticipa un cambio en el peso específico que esos barrios tendrán en futuras elecciones. Donde hace algunos años predominaban los terrenos vacíos, hoy se consolida un nuevo núcleo urbano que modifica tanto el mapa inmobiliario como la geografía política del distrito.
Con el centro cada vez más consolidado y con menor margen para grandes desarrollos, el futuro de Mar del Plata parece mirar hacia el sur. Y si hay una obra que resume ese cambio de época, esa es Bendu: un proyecto que dejó de ser únicamente un complejo de entretenimiento para convertirse en el reflejo más visible de la ciudad que empieza a crecer en otra dirección.