La Tecla Mar del Plata
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El Concejo Deliberante se prepara para celebrar este jueves a las 10 la sexta Sesión Pública Ordinaria del período 111° del HCD, con un orden del día que incluye el tratamiento de 46 despachos surgidos de las distintas comisiones. Sin embargo, antes de que comience el recorrido formal por esos expedientes, el recinto podría tener una previa con otro tono.
Dos exposiciones mediante la Banca 25 y una serie de intervenciones que distintos bloques prepararían para el tramo de cuestiones previas podrían concentrar buena parte de la atención política de la jornada. Aunque la nómina definitiva todavía podría sufrir modificaciones y algunos planteos podrían bajarse o cambiar a último momento, ya aparecen varios temas en el radar.
El plenario comenzaría con dos Banca 25. Uno de ellos estaría vinculado al crecimiento de la inseguridad. La problemática llegaría al recinto a través de una vecinalista y podría ser aprovechada políticamente por los ediles para volver a poner sobre la mesa uno de los reclamos que atraviesa a distintos barrios de Mar del Plata y Batán.
La segunda Banca 25, en tanto, tendría como ejes cuestiones vinculadas con la discapacidad y el ambiente, dos temas que también podrían abrir un debate que exceda la exposición de quienes ocupen ese espacio y derive en posicionamientos de los distintos bloques.
Pero las intervenciones ciudadanas no serían el único anticipo de una sesión con posibilidad de sumar temperatura. Durante las cuestiones previas, algunos concejales prepararían planteos sobre la situación del Unzué, mientras que también podrían aparecer cuestionamientos y reclamos relacionados con la realidad del Municipio y diferentes problemáticas que atraviesan los barrios.
En ese escenario, el inicio de la sesión podría transformarse en una suerte de termómetro político antes de que el cuerpo avance sobre los 46 despachos de comisión. La discusión formal tendrá su propio recorrido, pero la previa promete ofrecer una oportunidad para que cada bloque fije posición, marque diferencias y busque instalar sus propios temas en la agenda.
De todos modos, el escenario permanece abierto. La cantidad de intervenciones y los asuntos que finalmente lleguen a las cuestiones previas podrían variar hasta el mismo momento de la sesión, ya sea por acuerdos entre los bloques, cambios de estrategia o circunstancias de último momento.
Así, antes de que el Concejo Deliberante se meta de lleno en el tratamiento de los expedientes, la primera disputa podría pasar por algo más elemental: quién logra imponer el tema de la sesión antes de que empiece el debate de los proyectos.