Mar del Plata continúa transformándose. Nuevos desarrollos inmobiliarios, expansión de barrios y proyectos de distinta escala modifican de manera permanente el mapa urbano de General Pueyrredon. Sin embargo, mientras la ciudad cambia, el Código de Ordenamiento Territorial (COT), la principal herramienta normativa para ordenar ese crecimiento, continúa sin una actualización integral.
La paradoja vuelve a quedar expuesta con cada nuevo expediente que llega al Concejo Deliberante. En lugar de una revisión general de las reglas que determinan qué se puede construir, dónde y bajo qué condiciones, la discusión suele avanzar a través de modificaciones puntuales, cambios de indicadores y adecuaciones normativas vinculadas a proyectos determinados.
El último capítulo tiene como protagonista a Plaza Rumencó. En este caso, se aprobó en el último plenario del Concejo una modificación que afecta al distrito de Equipamiento Específico (Ee), de acuerdo con el Código de Ordenamiento Territorial, correspondiente al predio destinado a Paseo Comercial ubicado en Avenida Jorge Newbery N° 5035.
La modificación vuelve a poner sobre la mesa una discusión que aparece periódicamente en el ámbito legislativo local: mientras los desarrolladores buscan adaptar sus proyectos a las nuevas condiciones del mercado y de la ciudad, el marco normativo general permanece prácticamente anclado en otra etapa del crecimiento urbano.
Un Código de otra Mar del Plata
El COT fue aprobado en 1979. Desde entonces recibió distintas modificaciones y ajustes, pero nunca atravesó una reforma integral que contemple en conjunto las transformaciones experimentadas por General Pueyrredon durante las últimas décadas.
La Mar del Plata de fines de los '70 poco tiene que ver con la actual. La expansión hacia nuevos sectores, el crecimiento de barrios privados y abiertos, la aparición de grandes emprendimientos inmobiliarios, los cambios en los usos comerciales y residenciales y las nuevas dinámicas de movilidad fueron alterando el territorio.
Sin embargo, la estructura general del Código continúa teniendo como punto de partida aquella realidad urbana.
El resultado es una dinámica que se repite: cada vez que aparece un proyecto que no encaja completamente en las reglas vigentes, la discusión se traslada al Concejo y se analiza una modificación específica.
Así, el expediente particular termina convirtiéndose en la herramienta para resolver una situación concreta, en lugar de formar parte de una revisión integral que permita discutir hacia dónde quiere crecer Mar del Plata.
Plaza Rumencó y un nuevo retoque
El caso de Plaza Rumencó vuelve a mostrar esa lógica. El proyecto ubicado sobre Avenida Jorge Newbery 5035 requiere una modificación de los indicadores urbanísticos previstos para el distrito de Equipamiento Específico (Ee).
La discusión no es solamente sobre un emprendimiento puntual. El expediente vuelve a poner en evidencia cómo se está administrando el crecimiento urbano de la ciudad: mediante sucesivas modificaciones de la normativa existente.
La cuestión es si Mar del Plata seguirá resolviendo su crecimiento caso por caso o si, en algún momento, el debate llegará al punto central: revisar de manera integral un Código que lleva casi medio siglo regulando una ciudad que ya no es la misma.
Por ahora, el COT continúa acumulando retoques. Y Plaza Rumencó se convirtió en el último ejemplo de una discusión que vuelve una y otra vez al Concejo, pero que todavía no logra transformarse en una reforma de fondo.