28 de agosto de 2026
CONFLICTO UNIVERSITARIO
Aulas vacías y contundente acatamiento al paro docente y nodocente en la UNMDP
Los gremios docente y nodocente concretaron una medida de fuerza de 48 horas con acatamiento masivo. Exigen al Gobierno nacional el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y advierten por una pérdida de ingresos que ronda los 700 mil pesos mensuales por trabajador.

La imagen de pasillos desiertos y aulas vacías volvió a dominar el paisaje de las distintas sedes de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) al cierre de este viernes 28 de agosto. Tras dos jornadas de huelga convocadas de manera conjunta por los docentes y el personal nodocente, la comunidad académica marplatense ratificó un contundente rechazo a la política presupuestaria de la Casa Rosada. La medida de fuerza de 48 horas paralizó la actividad de enseñanza, investigación y gestión administrativa, consolidando el descontento del sector frente al congelamiento de haberes y el recorte de fondos.
En el centro de la protesta se ubica el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Pese a haber sido aprobada por el Congreso de la Nación —órgano constitucional encargado de fijar el presupuesto anual de las universidades públicas—, los gremios denuncian que el Poder Ejecutivo incurre en un incumplimiento sistemático. A este escenario de tensión institucional se suma la existencia de fallos judiciales y medidas cautelares que instan a la gestión libertaria a regularizar las partidas y actualizar los salarios con retroactividad a diciembre de 2023, dada la urgencia alimentaria que atraviesan los trabajadores del sistema universitario.
Desde la Asociación del Personal Universitario (APU) remarcaron que el alto acatamiento al paro expresó la firme decisión de sostener los puestos de trabajo y la educación pública. Representantes del sector nodocente explicaron que la pérdida en el poder adquisitivo entre las distintas categorías del escalafón promedia los 700 mil pesos mensuales. Esta caída impacta directamente en la cobertura de necesidades elementales como el pago de alquileres, indumentaria y alimentos para la canasta familiar. Ante este escenario, el gremio se mantiene en estado de asamblea permanente a la espera de respuestas concretas.
Por su parte, la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM) sostuvo una postura crítica frente a la parálisis salarial. Así, señañaron que la gestión nacional no financia la educación pública y desatiende las deudas con la sociedad, acumulando cerca de 300 días de desobediencia normativa. Bajo la consigna "Milei cumplí la Ley", la dirigente advirtió que el ahogo financiero no solo pulveriza los haberes de los profesores, sino que impacta en la continuidad de los estudiantes, cuyas becas permanecen congeladas en 35 mil pesos en un contexto de falta de empleo y endeudamiento familiar.
La medida en Mar del Plata formó parte de un plan de lucha de alcance federal. A lo largo de toda la semana, las federaciones del sector mantuvieron una carpa de protesta frente a la sede de la Secretaría de Educación, en la Ciudad de Buenos Aires. La mirada de los sindicatos está puesta ahora en la reunión paritaria convocada para el próximo 1 de septiembre. Desde los gremios ya anticiparon que, si dicha instancia no incluye una oferta de recomposición salarial considerable, se profundizarán las medidas de fuerza con más días de paro y movilizaciones en las calles.