14 de septiembre de 2026
MUTUAL MUNICIPAL
La OAM define su nueva conducción tras meses de crisis y recambio institucional
Este martes se realizará la asamblea para renovar autoridades con la postulación de una lista única encabezada por el médico Rubén Pili. El proceso busca ordenar la entidad tras la traumática salida del Grupo ROISA, la renuncia del Consejo Directivo y una severa degradación en las prestaciones para los afiliados.

La Obra Asistencial Mutual de los Trabajadores Municipales (OAM) vivirá este martes 15 de septiembre una jornada decisiva para su futuro institucional. A través de una asamblea de afiliados, la entidad formalizará la elección de sus nuevas autoridades bajo el esquema de lista única, en un intento por cerrar uno de los períodos más convulsos de su historia reciente y encauzar un esquema prestacional fuertemente deteriorado.
La nómina propuesta, bajo la denominación "Agrupación Renacer", propone el retorno del médico Rubén Pili a la presidencia, acompañado por Walter Iribarren en la vicepresidencia, Damián Ibáñez en la prosecretaría, Gustavo Sánchez como secretario adjunto, María Verónica Maio en la tesorería y Rubén Iride en la protesorería. El recambio llega para institucionalizar la conducción de la entidad, que durante las últimas semanas permaneció bajo el control provisorio de la Junta Fiscalizadora tras la dimisión en pleno del Consejo Directivo anterior.
El origen de la crisis se remonta al desembarco del Grupo ROISA y la firma de un convenio con la empresa DoctoRed durante la gestión de César Elbaum. Presentado en su momento como una alianza estratégica para enjugar pasivos y modernizar la gestión administrativa, el acuerdo despertó severas críticas desde su inicio por la falta de debate en asamblea. Con el correr de los meses, las objeciones teóricas se plasmaron en deficiencias operativas: demoras sistemáticas en la autorización de prácticas, fallas recurrentes en las plataformas digitales, reducción de la atención presencial e interrupciones de servicios básicos en dependencias emblemáticas como el edificio central de la mutual y el Instituto Yumbel.
La salida del grupo privado dejó, además de un tendal de reclamos de los asociados y el riesgo latente de presentaciones judiciales individuales, un importante vacío de información. Según advirtieron desde la conducción que asumirá en las próximas horas, la firma se retiró sin traspasar la documentación correspondiente sobre el historial de prestaciones, la deuda acumulada con los prestadores locales ni los expedientes rechazados, lo que paralizó la actualización de padrones para pacientes con tratamientos crónicos.
Ante este panorama, la nueva gestión que se proclamará este martes anticipó la realización de auditorías integrales, tanto contables como legales, para determinar el impacto financiero y administrativo de la etapa que concluye. Los nuevos dirigentes proyectan un plazo de entre dos y tres meses para reorganizar la estructura operativa, restablecer el diálogo con las clínicas y profesionales de la ciudad y recuperar el contacto directo con los asociados, en un escenario complejo que exige acelerar los tiempos para garantizar la continuidad del servicio médico.