Los jefes comunales se impacientan con Axel Kicillof y algunos ya piensan en como sortear la normativa. El caso testigo que miran los alcaldes y la discusión que se abre en torno a un tema sensible
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A discusión por las reelecciones indefinidas de los intendentes bonaerenses permanece trabada en la Legislatura, pero mientras la política no encuentra una salida algunos alcaldes ya empiezan a mirar hacia otro lado. El antecedente de Facundo Tignanelli, habilitado para competir por un nuevo mandato como diputado provincial tras a haber ejercido parte del período anterior como suplente, abrió una puerta que podría ser explorada por unos 30 alcaldes.
“Si Tignanelli pudo ser reelecto como diputado, entonces yo también puedo ser intendente otra vez”, lanzó un implicado a La Tecla en una frase que resume la lectura que hacen algunos jefes comunales. La idea es sencilla y sobrevuela la lógica de que si la Justicia y la Junta Electoral aceptaron una interpretación restrictiva de la prohibición para un legislador, podría intentarse un planteo similar para quienes tienen situaciones particulares en sus recorridos como jefes comunales. Pero hay cuestiones legales disímiles entre uno y otro caso. El actual jefe del bloque de Fuerza Patria había sido electo diputado por la Tercera Sección para el período 2017-2021 y cumplió la totalidad de ese mandato. Para el período siguiente quedó como suplente. Recién el 20 de diciembre de 2023 asumió la banca, en reemplazo de Federico Otermín, quien había pedido licencia.
Esa candidatura para las elecciones de 2025 fue objetada porque la legislación establece límites a las reelecciones. La discusión terminó en la Justicia y posteriormente en la Junta Electoral, mientras que el constitucionalista Andrés Gil Domínguez elaboró un dictamen para analizar específicamente la situación del legislador.
El punto central del dictamen fue el artículo 6 de la ley 14.836 en el que esa norma establece que un suplente que asuma en reemplazo de un titular por más de dos años debe ser considerado, a los efectos de la reelección, como si hubiera cumplido un período completo. La interpretación del letrado fue que se trata de una regla cerrada y que el límite se activa cuando se supera el plazo establecido y no por haber cumplido una porción considerada “sustancial” del mandato. El cálculo fue decisivo, ya que Tignanelli asumió el 20 de diciembre de 2023 y el período concluía el 10 de diciembre de 2025. En total, ejerció la banca durante 721 días, mientras que el plazo establecido por la norma para considerar cumplido un período era de 730.
Con ese argumento, Gil Domínguez concluyó que Tignanelli estaba habilitado para volver a ser candidato. El dictamen agregó un componente constitucional al razonamiento y expresó que, frente a normas que limitan las reelecciones, deben privilegiarse las interpretaciones que garanticen el derecho político a ser elegido y que las restricciones no pueden extenderse más allá de lo que establece expresamente la legislación.
Es allí donde algunos intendentes encuentran un argumento para explorar y entienden que se abre una ventana. Igual, aparece el principal límite de esa lectura y hay quienes dicen que no es lineal trasladar el caso de los legisladores al ámbito municipal.
Mientras el dictamen de Gil Domínguez analiza una norma que establece de manera concreta cuándo un suplente legislativo completa un período a los efectos de una nueva candidatura, el régimen municipal tiene una previsión diferente respecto de quienes asumieron un segundo mandato. Por eso, el antecedente Tignanelli podría funcionar como argumento, pero no como una llave automática para todos los intendentes que buscan una nueva oportunidad electoral. La eventual discusión judicial tendría que atravesar las particularidades de cada caso y es que hay alrededor de 30 alcaldes que pueden entrar en la discusión. Sus situaciones oscilan entre haber llegado a la intendencia de manera interina, tomado licencias durante sus mandatos, dejado el cargo para asumir en la Legislatura o atravesar otras situaciones particulares. Eso no significa que todos estén decididos a judicializar sus casos ni tampoco que una presentación vaya necesariamente a terminar con una candidatura habilitada.
La diferencia clave está en cómo quedó redactada la restricción después de la reforma de 2021. La Ley 14.836, en su texto original, permitía una reelección para intendentes, concejales y legisladores y para los cargos legislativos establecía que un suplente que asumiera durante más de dos años sería considerado como si hubiera cumplido un período completo.
En tanto, la Ley 15.315, sancionada en diciembre de 2021, endureció ese criterio: para intendentes y concejales estableció expresamente que quedan alcanzados por la prohibición quienes hayan asumido un segundo período, “sin importar que el mismo haya sido ejercido total o parcialmente”, mientras que para diputados y senadores incorporó exactamente la misma fórmula. Un problema para quienes argumentan que en el período 2015-2019 no cumplieron todo ssu mandato y entienden que eso los habilita a una nueva posibilidad. Distinto es el caso de aquellos que fueron electos concejales y resultaron intendentes interinos. La ley habla de cargos.
Mientras tanto, la vía política continúa empantanada y el proyecto de Luis Vivona para habilitar una nueva reelección de diputados y senadores, que fue aprobado en el Senado con el desempate de Verónica Magario, no avanza en la Cámara baja. Asimismo, la iniciativa de Ayelén Durán para modificar el régimen de los intendentes tampoco logró tratamiento en las comisiones del Senado.
La falta de acuerdo político vuelve a poner el foco en los tribunales, un espacio del que en general se reniega, pero es un camino que se transita. La discusión abierta permite imaginar esa ruta para quienes consideran que las restricciones a sus candidaturas deben interpretarse de manera estricta y que señalan que las limitaciones al derecho a ser elegido no deberían extenderse más allá de lo establecido por la norma.
Con la reforma de la ley lejos de encontrar una salida en la Legislatura, los intendentes que analizan su futuro electoral deberán definir si el camino es político o judicial, con el antecedente Tignanelli y otros argumentos que buscan discutir el alcance de las restricciones. La clave estará en determinar si las particularidades que permitieron habilitar al diputado pueden ser aplicadas a los jefes comunales, bajo un régimen que tiene reglas diferentes y que fue modificado precisamente para limitar las interpretaciones basadas en licencias o mandatos parciales. La respuesta, si no llega antes desde la política, quedará en manos de la Justicia.
Marco legal Lo que dice la ley, el conflicto por las licencias y las excepciones factibles
La ley que limitó las reelecciones de los intendentes es la 14.836, sancionada en 2016 durante la gobernación de María Eugenia Vidal. Modificó la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM) para establecer que los intendentes, concejales, legisladores y consejeros escolares sólo pueden ser reelectos por un nuevo período consecutivo, debiendo dejar pasar al menos un mandato para volver a postularse al mismo cargo. Fue modificada por la ley 15.315, sancionada en 2021, que determinó que el primer mandato computable para el límite de dos períodos consecutivos es el iniciado en 2019. A la vez, eliminó el resquicio por el cual los intendentes tomaban una licencia antes de cumplir los dos años de su segundo mandato para quedar habilitados a una nueva postulación. Un argumento que algunos quieren volver a utilizar, pero no es tan fácil.
Tras la modificación, el artículo 3 de la LOM dice: El Intendente y los concejales serán elegidos directamente por el pueblo, durarán en sus funciones el término de cuatro años y podrán ser reelectos por un nuevo período. Si han sido reelectos no podrán ser elegidos en el mismo cargo, sino con intervalo de un período. Quedan comprendidos en la prohibición todos aquellos que hayan asumido su cargo por un segundo periodo sin importar que el mismo haya sido ejercido total o parcialmente.
Previo a esta modificación, la jurisprudencia de la Suprema Corte bonaerense sobre esa cuestión describe expresamente que el decreto reglamentario había establecido que quienes ejercieran un mandato titular durante menos de dos años, continuos o alternados, no computaban ese tiempo como período completo. Es de lo que pretenden asirse quienes quieren otro mandato porque gozaron de licencia en alguno de los dos.
El mismo artículo, al señalar que tanto intendentes como concejales serán elegidos directamente por el pueblo y durarán cuatro años, permitiría no contar como mandato de intendente al ejercido por concejales que llegaron a la jefatura comunal por licencia, renuncia o muerte del titular. Hay nueve casos que se encuadran en esta circunstancia y parecen menos complejos de resolver si no hay cambio en la ley y la cuestión se judicializa.
Cuando el tiempo no parece suficiente
Cinco alcaldes tomaron licencia durante uno de sus últimos dos períodos, pero estuvieron más de la mitad de los mismos en la comuna. Se les cae la posibilidad de argumentar que no cumplieron la mitad del mandato. En estos casos hay quienes señalan que podrían buscar una salida por el lado de la retroactividad de la ley, ya que estaban de licencia cuando se votó el proyecto modificatorio.
-Uno es Ariel Sujarchuk (PJ), quien dejó la intendencia de Escobar entre diciembre de 2021 y el 7 de abril de 2023. En ese lapso ocupó la presidencia el ECOVINA y luego, en agosto de 2022, fue nombrado como secretario de Economía del Conocimiento de la Nación.
-Jorge Ferraresi (PJ), fue ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat entre el 19 de noviembre de 2020 y el 1 de noviembre de 2022. Por apenas un par de semanas no completó los 24 meses que para algunos son una barrera. Ferraresi volvió a dejar la intendencia de Avellaneda este año, tras ser reelecto en 2023. Lo reemplaza su esposa Magdalena Sierra.
-El alcalde de San Pedro, Cecilio Zalazar (PJ), en diciembre de 2021 tomó licencia para asumir en el directorio de Trenes Argentinos Cargas. La comuna quedó en manos de su hijo, Ramón Salazar, hasta que Cecilio retomó el 27 de marzo de 2023.
-Francisco Echarren (PJ) solicitó licencia en la intendencia de Castelli en julio de 2021, para asumir como Director Nacional de Obras de Transporte. Lo reemplazó su hermano Sebastián. El 14 de marzo de 2022 Francisco regresó a la jefatura comunal.
-El dirigente massista Javier Osuna fue designado presidente de AUBASA en febrero de 2020, pero volvió a la comuna a mediados de 2021. Reeligió en 2023 y el 24 de diciembre de 2025 tomó licencia para ser director del Banco Provincia.