6 de octubre de 2026
DEBATE URBANÍSTICO
Un esquema colaborativo para personas mayores busca su espacio en el COT
El Concejo Deliberante inició el análisis de una propuesta para regular los proyectos de co-housing en Mar del Plata, mientras que el oficialismo optó por actuar con cautela y solicitar informes técnicos clave antes de avanzar con cambios normativos.

El Concejo Deliberante de General Pueyrredon dio inicio al tratamiento de una iniciativa legislativa que pretende revolucionar las opciones habitacionales destinadas a los adultos mayores en el distrito. Se trata del expediente 1789/26, un proyecto de ordenanza presentado por la concejal Gabriela Azcoitia, del bloque UCR+Nuevos Aires, que propone modificar el Código de Ordenamiento Territorial (COT) para incorporar la Clase 5 dentro del Uso Habitacional, denominada Habitacional Comunitario No Asistencial. Esta nueva categoría crea la figura de "Conjunto Habitacional Comunitario No Asistencial para Personas Mayores de Cincuenta Años", un marco regulatorio pensado para dar soporte legal a modelos de vivienda colaborativa o co-housing.
Durante su primera discusión en la comisión de Obras, el presidente del cuerpo, Fernando Muro (PRO), explicó que el expediente ingresó el 21 de septiembre de 2026 y que cuenta con giros a Obras y Legislación. Muro remarcó la significancia del proyecto al señalar que se trata de una modificación sustancial del código vigente mediante la creación de un nuevo uso y la reestructuración de los listados de actividades. Asimismo, detalló que este modelo apunta a una franja de la población de adultos mayores activa que busca viviendas independientes combinadas con áreas comunes de interacción social, aclarando de forma taxativa que no constituye un establecimiento geriátrico.
A pesar del interés general que despertó la propuesta entre los ediles, la bancada oficialista coincidió en que la relevancia del cambio exige una revisión exhaustiva por parte del Departamento Ejecutivo. La concejal radical Vilma Baragiola (UCR+Nuevos Aires) propuso solicitar en primera instancia la intervención de la Dirección de Ordenamiento Territorial de la Secretaría de Obras para evaluar la factibilidad técnica, así como también requerir un dictamen a la Subsecretaría de Legal y Técnica para verificar la compatibilidad jurídica del texto. Baragiola fundamentó este paso previo recordando que la provincia de Buenos Aires mantiene el control y la habilitación de los establecimientos asistenciales u hogares geriátricos, por lo que resulta indispensable asegurar la solidez del encuadre local antes de realizar consultas a jurisdicciones provinciales.
Por su parte, el concejal Marcelo Cardoso (PRO) enfatizó la necesidad de un abordaje sumamente cauteloso, señalando que la creación de una nueva categoría de uso habitacional implica analizar un amplio abanico de impactos urbanísticos. Cardoso argumentó que es indispensable precisar en qué distritos podría funcionar la norma, cómo dialogará con las normas residenciales existentes, qué indicadores urbanísticos resultarán aplicables y qué exigencias de accesibilidad se impondrán para los espacios comunes y los servicios complementarios previstos. Asimismo, advirtió sobre la importancia de evitar contradicciones normativas con el resto del código y respaldó el envío de consultas a las áreas técnicas, sugiriendo además la inclusión de la Subsecretaría de Inspección General por el rol que desempeñan los inspectores municipales en el contralor en territorio.
Finalmente, la comisión resolvió mantener el expediente en tratamiento y formalizar los pedidos de informes a Obras, Legal y Técnica e Inspección General. Muro cerró el debate destacando la relevancia de dar respuesta a una demanda social concreta mediante herramientas regulatorias modernas, aunque supeditó cualquier avance legislativo al resultado de las evaluaciones técnicas para garantizar que la nueva norma responda con rigurosidad al interés general del municipio.