La Tecla Mar del Plata
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Valentín Yankelevich, de 23 años, hijo de Romina Yan y Darío Giordano, relató en una entrevista que su niñez estuvo marcada por la violencia ejercida por su padre tras la muerte de su madre en septiembre de 2010.
Según su testimonio, la situación comenzó cuando él tenía alrededor de 7 años. “Cuando yo tenía 10 años, 9 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa”, describió. Detalló episodios en los que, según relató, lo agarraban de los pelos, lo arrastraban por la escalera, lo golpeaban y lo dejaban encerrado en su cuarto, a veces con la comida fría apoyada en el piso horas después.
A los 12 años, Valentín y su hermano Franco se fueron a vivir con su abuelo Gustavo Yankelevich, quien denunció la situación y obtuvo la custodia de ambos. Su hermana menor, Azul, continuó viviendo con Giordano. Valentín explicó que callaron durante años para protegerla: “No queríamos que tuviera estas reacciones y estas situaciones de violencia con ella”. Hoy, Azul vive en Estados Unidos y los hermanos mantienen una buena relación con ella.
Valentín no llama “papá” a Darío Giordano y cambió su apellido paterno por el materno. Actualmente se dedica al automovilismo como piloto de Turismo Carretera, donde debutó en marzo de 2025. Su abuelo Gustavo Yankelevich, a quien considera “su gran maestro”, lo apoyó públicamente tras el relato.
Darío Giordano respondió con un comunicado en el que rechazó las acusaciones. Aseguró que “esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron”, que fue sobreseído en 2018 y que “no hubo pruebas”. Sostuvo que siempre negó los episodios y que la causa judicial no confirmó las denuncias.