La Tecla Mar del Plata
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Monteoliva se reunió con Montenegro y Carrancio dijo presente
Con un fuerte operativo de seguridad y una agenda que tuvo un paso fugaz por Mar del Plata, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, llegó este miércoles por la mañana al Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) para reunirse con Guillermo Montenegro. La funcionaria arribó pasadas las 10, acompañada por el diputado nacional Alejandro Carrancio, el secretario de Seguridad, Martín Ferlauto, y el director de Operaciones y Despliegue Territorial, Gustavo Jara, ambos con pasado en la gestión local. El encuentro se extendió durante poco más de una hora y, al finalizar, no hubo declaraciones a la prensa.
Más allá de la agenda oficial, la presencia de Carrancio fue uno de los datos políticos de la jornada. El diputado formó parte de la comitiva que acompañó a Monteoliva en una reunión centrada en la seguridad, uno de los ejes que Montenegro puso sobre la mesa tras retomar la Intendencia. La visita de la ministra tuvo, además, cerca del mediodía una reunión con dirigentes de La Libertad Avanza. Por ahora, no se conocieron anuncios concretos sobre el refuerzo de recursos, aunque el encuentro volvió a poner en escena la coordinación entre Nación y Municipio frente a la preocupación por la inseguridad.
El regreso de Guillermo Montenegro a la Intendencia no pasó inadvertido en La Plata ni en la rosca marplatense. Pero fue una frase de Carlos Bianco la que agitó las aguas: en una entrevista, el funcionario bonaerense sostuvo que el jefe comunal “empezó con el pie derecho”. Un elogio que cayó mal en Gustavo Pulti, exintendente y actual concejal de Acción Marplatense-Movimiento Derecho al Futuro, y que volvió a poner en primer plano las tensiones políticas alrededor del gobernador Axel Kicillof.
La declaración disparó comentarios, lecturas y suspicacias. Mientras Pulti habría recibido con disgusto las palabras de Bianco, en distintos sectores de la política local comenzó a crecer una pregunta cargada de ironía: ¿cuándo llegará la traición de Pulti a Kicillof? La expectativa se alimenta de los movimientos y las señales que se leen entre líneas, aunque por ahora no hay hechos concretos que permitan hablar de una ruptura. En la política marplatense, sin embargo, la espera ya forma parte de la conversación.
Así, el elogio de Bianco terminó abriendo un capítulo inesperado de la rosca local. Montenegro quedó en el centro de las interpretaciones, Pulti bajo la lupa y el peronismo atento a cada gesto. Por ahora, la supuesta traición pertenece al terreno de las especulaciones; lo que sí quedó en evidencia es que una frase alcanzó para encender el runrún político.
Neme deshoja la margarita: en dos días se termina la licencia
Agustín Neme deshoja la margarita y tiene la cuenta regresiva en marcha. Aunque volvió formalmente al Concejo Deliberante tras su paso por el Ejecutivo, su licencia hasta el 16 de octubre mantiene en suspenso su regreso efectivo al recinto y, sobre todo, su destino dentro del oficialismo. Entre recuperar la conducción del bloque amarillo, volver a una banca sin cargos de peso o desembarcar en el gabinete, las opciones siguen sobre la mesa y todavía no muestra sus cartas.
Guillermo Montenegro le dejó la puerta abierta al asegurar que Neme “trabajó muy bien” y que “siempre va a tener un lugar en el equipo”. Sin embargo, la definición sobre cuál será ese lugar continúa pendiente. En apenas dos días vencerá la licencia y llegará la hora de despejar la incógnita: ¿volverá al recinto, buscará recuperar protagonismo legislativo o cruzará nuevamente al Ejecutivo? Mientras el oficialismo aguarda, Neme prepara su próxima jugada y el tablero municipal espera una definición.
Raverta, incómoda: la CGT suma un nuevo foco de tensión en el peronismo
Fernanda Raverta tendría un nuevo motivo para mirar de reojo los movimientos del sindicalismo marplatense. El nombramiento de Miguel Guglielmotti al frente de la CGT Regional Mar del Plata-Batán podría alterar el delicado equilibrio interno del peronismo local y sumar un nuevo capítulo a la disputa por los alineamientos políticos. El exconcejal aparece ahora en una posición estratégica, con interlocución directa con el mundo gremial y capacidad para incidir en una interna que todavía arrastra las marcas de la pelea por la conducción del Partido Justicialista.
En aquella contienda, Daniel Di Bártolo, vinculado a La Cámpora, se quedó con la conducción partidaria, mientras que Adriana Donzelli, respaldada por el espacio alineado con Axel Kicillof, contó con el apoyo de buena parte de los gremios. En ese escenario, la posibilidad de que sindicatos como la UOCRA y Casineros comiencen a encolumnarse detrás de Guglielmotti podría encender nuevas alarmas en el sector de Raverta. Por ahora, los reacomodamientos están en desarrollo, pero la disputa por los respaldos sindicales vuelve a poner en evidencia que, en el peronismo marplatense, la interna está lejos de bajar la persiana.
Se terminó el “bozal político” en el oficialismo
Tras el interinato de Agustín Neme y el regreso de Guillermo Montenegro a la Intendencia, en el oficialismo marplatense parece haberse terminado el “bozal político”. Los referentes del gobierno municipal empiezan a soltarse y a recuperar la voz después de una etapa marcada por la cautela y el bajo perfil. Con el tablero nuevamente acomodado, más de uno se prepara para salir a hablar y recuperar el terreno perdido.
En los pasillos del oficialismo ya circula una metáfora que resume el nuevo clima: “Están tomando agua para hablar todo lo que puedan”. La ironía deja entrever que el fin del interinato también abrió la puerta a una mayor exposición pública de los dirigentes del espacio. Con Montenegro otra vez al mando, el silencio parece quedar atrás y la rosca oficialista se prepara para levantar el volumen.