24 de octubre de 2026
PATRIMONIO
El Concejo blindó al Parador Ariston y abrió el debate por el negocio inmobiliario detrás de su restauración
Acuerdo transversal y "ojo clínico" apagado. En una sesión donde todo el arco político prefirió mirar para otro lado, el HCD le quitó la protección patrimonial al Parador Ariston. Detrás del noble discurso del Ejecutivo sobre atraer capitales para rescatar la joya de la zona sur, la trastienda política le despejó el terreno a la providencial idea de que, por pura coincidencia, alguien decida levantar un jugoso complejo hotelero en los lotes linderos. Entre discursos de compromiso y un silencio muy conveniente sobre los indicadores urbanísticos, la grieta marplatense se cerró sin fisuras en favor de los milagros inmobiliarios.

El futuro del emblemático Parador Ariston sumó un nuevo capítulo en el tablero político de General Pueyrredon. Durante la Sesión Ordinaria Pública del jueves 22 de octubre, el Honorable Concejo Deliberante aprobó la incorporación del histórico edificio, ubicado en Playa Serena, al Código de Preservación Patrimonial municipal, otorgándole la Categoría Patrimonial “A”. Detrás de su restauración también aparece un proyecto de explotación comercial e inmobiliaria que despertó cuestionamientos durante su tratamiento legislativo.
La iniciativa declara al Ariston como bien de Interés Patrimonial y lo incorpora al régimen establecido por las ordenanzas 10.075 y 19.660. El edificio ya había sido declarado Monumento Histórico Nacional en 2019 mediante la Ley 27.538. De esta manera, la aprobación suma una nueva herramienta de protección para una construcción que lleva décadas atravesada por el abandono y el deterioro.
El proyecto de recuperación presentado por la firma Parador Ariston S.A. contempla una inversión privada destinada a restaurar la estructura original y desarrollar actividades comerciales, gastronómicas y hoteleras. Esto significa la posibilidad de avanzar con una explotación económica del predio y su entorno. La propuesta todavía requiere la evaluación de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.
El debate político había comenzado en la Comisión de Obras y Planeamiento. Allí, las principales diferencias estuvieron vinculadas con la unificación de parcelas, los indicadores urbanísticos y la flexibilidad respecto de las alturas y volúmenes de las construcciones complementarias. Desde sectores opositores advirtieron sobre la necesidad de establecer límites para evitar que la recuperación patrimonial sea acompañada de un desarrollo inmobiliario con condiciones urbanísticas permisivas.
Durante la sesión, la ordenanza consiguió avanzar sin votos negativos, aunque La Libertad Avanza, Unión por la Patria y el Frente Renovador registraron abstenciones. En ese escenario, el oficialismo consiguió darle curso a una iniciativa promovida desde el Ejecutivo, mientras las objeciones urbanísticas planteadas durante el debate previo continúan siendo un punto sensible.