El senador nacional Maximiliano Abad encabezó una jornada en el Senado de la Nación sobre prevención del suicidio juvenil en la provincia de Buenos Aires y reclamó fortalecer las herramientas de detección temprana. Con la participación de especialistas de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el encuentro puso el foco en la educación, la formación docente y la articulación entre las escuelas, las familias y el sistema de salud.
“Este no es un tema ajeno ni lejano. Está en las escuelas, en los clubes, en los barrios y en muchas familias que lo atraviesan en silencio. Por eso quisimos traerlo al Congreso y ponerlo en el centro de la agenda pública, con la voz de quienes más saben porque la salud mental de nuestros jovenes no puede seguir esperando”, afirmó Abad durante la actividad, que se realizó en el Salón Azul del Senado junto al decano de Psicología de la UBA, Jorge A. Biglieri, y los docentes e investigadores Martín Etchevers y Cristian Garay.
Durante la jornada se presentaron datos sobre la dimensión de la problemática. Según las cifras expuestas por los especialistas, el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes en Argentina. Además, entre abril de 2023 y octubre de 2025 se notificaron 22.249 eventos de conducta suicida al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, con las tasas más elevadas entre las personas de 15 a 24 años.
Uno de los principales ejes del encuentro fue el papel de las instituciones educativas en la identificación de señales de alerta y el acompañamiento de los adolescentes. “La escuela tiene que ser parte de esa red. Docentes formados y acompañados pueden detectar a tiempo y derivar a tiempo”, sostuvo el legislador, quien planteó la necesidad de coordinar acciones entre las áreas de educación y salud, los municipios, los clubes y las familias.
Abad también remarcó la importancia de escuchar y actuar ante posibles señales de riesgo. “Las estadísticas marcan la dimensión del tema, pero detrás de cada número hay una historia, una familia y una comunidad. Lo que nos dicen los especialistas es que en la mayoría de los casos hubo señales, y que preguntar y escuchar no empuja a nadie: al contrario, abre una puerta”, expresó. En ese marco, vinculó el debate con la problemática de las apuestas online entre adolescentes y llamó a construir respuestas que superen las diferencias partidarias. “Como pasó con las apuestas online, estos temas nos tienen que involucrar sin distinciones políticas. No podemos seguir reaccionando cuando la tragedia ya ocurrió. Prevenir es llegar antes”.
El encuentro también abordó factores de riesgo y protección, estrategias de intervención clínica, la posvención en instituciones educativas y la responsabilidad de los medios de comunicación en el tratamiento de estos casos. Al cierre, Abad puso el foco en la aplicación de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio (27.130), sancionada hace más de una década. “El desafío es que la ley llegue a cada territorio, con recursos, equipos y protocolos que funcionen”, afirmó.