Las finales de los Juegos Bonaerenses dejaron algo más que actividad deportiva y movimiento turístico en Mar del Plata. En la habitual conferencia de prensa de los lunes, encabezada por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, el titular de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, se refirió al desarrollo del certamen y dejó un guiño político al intendente Guillermo Montenegro.
Consultado sobre la organización del evento en un distrito gobernado por el PRO, alineado con el gobierno nacional, Larroque destacó la coordinación entre la administración provincial y el municipio. En ese marco, vinculó una mejora en el trabajo conjunto con el regreso de Montenegro a la intendencia.
“La verdad que la coordinación fue muy buena. En el medio de todo el proceso cambió de intendente”, señaló el funcionario, en referencia al retorno de Montenegro al Ejecutivo local. Además, recordó que el jefe comunal participó del acto de apertura junto al gobernador Axel Kicillof.
“En el momento que Guillermo regresó al municipio se aceitó más la coordinación”, sostuvo Larroque. Si bien mencionó que el distrito atravesaba una transición, consideró que el balance fue positivo: “La verdad que fue óptima”.
El ministro también puso el foco en el movimiento económico que generaron las finales en Mar del Plata. “Obviamente, para Mar del Plata es muy importante. Hablamos de 21.000 millones de pesos que han dejado los participantes en las finales en el municipio, en el comercio, ¿no? Y lo que eso significa”, afirmó. Y agregó una frase con una lectura política sobre la relación entre ambos gobiernos: “Son libertarios, pero no tontos, creo que todo funcionó bien”.
Más allá de las diferencias partidarias entre la Provincia y el municipio, las declaraciones de Larroque pusieron el acento en la coordinación institucional para sostener un evento de gran escala. En esa línea, el ministro defendió la decisión de mantener los Juegos Bonaerenses y remarcó el esfuerzo presupuestario que implica para la administración de Kicillof.
“Tomar la decisión de sostener los Juegos Bonaerenses no es algo sencillo, requiere de un esfuerzo y una inversión muy grande por parte del Estado provincial”, expresó. También comparó la inversión bonaerense con la nacional: “La Provincia destina para este evento el triple de lo que Nación invierte en los Juegos Evita”.
Para Larroque, esa diferencia responde a una definición política: “Esto tiene que ver con la decisión y la convicción política de un Gobierno que entiende el valor del deporte como productor de comunidad”.
El reconocimiento a Montenegro no fue el primero que llegó desde la administración provincial. Días atrás, Bianco también había dejado una señal favorable hacia el intendente, al destacar que su regreso había comenzado “con el pie derecho”. Así, tras el paso de los Juegos Bonaerenses por Mar del Plata, la coordinación entre la Provincia y el municipio sumó un nuevo capítulo, con el impacto económico y la organización del evento como puntos de encuentro.