La idea de votar el mismo día con sistemas diferentes y con elecciones primarias, es la principal opción en la Provincia. Lo que dice el peronismo y la oposición ante una chance que genera especulaciones
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El calendario electoral de 2027 en la provincia de Buenos Aires todavía carece de definiciones que permitan dar por cerrado el debate. A un año de una nueva disputa por la Gobernación, la posibilidad de que los comicios bonaerenses coincidan con los nacionales aparece como una alternativa cada vez más presente en las conversaciones políticas. El escenario marcaría un giro respecto de la estrategia de Axel Kicillof en 2025 y tendría consecuencias tanto en la organización de la elección como en la construcción de las alianzas que competirán por el poder.
En un territorio que concentra una porción decisiva del padrón nacional, la decisión sobre cuándo votar también incide en el perfil de la campaña, la distribución de los recursos partidarios, la relación entre las disputas locales y la confrontación con el Gobierno de Javier Milei. La experiencia del último turno electoral dejó distintas lecturas dentro del peronismo y de la oposición, por lo que cualquier cambio de estrategia estará atravesado por el balance que cada fuerza haga de aquel resultado.
Para el oficialismo bonaerense, la posibilidad de compartir jornada con la elección nacional abre un interrogante sobre cómo evitar que las diferencias internas vuelvan a trasladarse a la competencia electoral. La decisión de separar los comicios en 2025 continúa bajo discusión y funciona como un antecedente inevitable para quienes ahora evalúan otro camino. En el kirchnerismo, esa revisión alimenta los cuestionamientos al kicillofismo, mientras que el entorno del Gobernador enfrenta el desafío de definir una estrategia que contemple sus objetivos políticos sin profundizar las divisiones del espacio.
Es sabido, hace tiempo que Kicillof quiere definir candidaturas mediante las PASO. Allí también entra en discusión con los K, ya que anunció que competiría contra Cristina Fernández o Sergio Massa.
La tensión tiene un componente adicional: el peronismo necesita resolver sus diferencias sobre las reglas de competencia al mismo tiempo que intenta ordenar su oferta electoral. La fecha, las primarias y el vínculo entre las campañas nacional y bonaerense forman parte de una negociación más amplia, en la que cada sector mide cuánto puede ceder sin resignar capacidad de incidencia.
Del lado opositor, el debate exhibe otra clase de diferencia y la Libertad Avanza pretende llevar a la Provincia el esquema de reforma electoral promovido por la administración nacional, con cambios que afectarían tanto la selección de candidaturas como el instrumento de votación. El planteo busca modificar las condiciones en las que se desarrollan las elecciones bonaerenses, pero su avance depende de una discusión legislativa en la que no todos los sectores opositores comparten las mismas prioridades.
Esa distancia se vuelve relevante en la relación con el PRO y la UCR y aunque existen coincidencias en torno a la necesidad de modificar aspectos del sistema electoral, la continuidad de las primarias marca una diferencia política con el espacio libertario. Para los partidos tradicionales, la discusión incluye el funcionamiento de sus propias internas y la posibilidad de ordenar candidaturas competitivas; para La Libertad Avanza, la reforma forma parte de una agenda más amplia, que busca trasladar al ámbito provincial los cambios impulsados desde la Nación. La eventual coincidencia electoral, por sí sola, no alcanza para borrar esas divergencias.
A las diferencias sobre las reglas se suma la discusión por la renovación de los cargos ejecutivos municipales, un asunto que atraviesa a oficialistas y opositores y que podría convertirse en una de las principales dificultades para alcanzar acuerdos. La falta de consensos sobre ese punto demuestra que el calendario no puede analizarse de manera aislada.
Por ahora, las elecciones concurrentes con primarias aparecen como el escenario que reúne mayores posibilidades, aunque todavía falta recorrer el camino político e institucional necesario para convertir esa hipótesis en una decisión. La Justicia Electoral reclama tiempo para organizar el proceso, mientras que las fuerzas políticas mantienen abiertas discusiones que pueden modificar el esquema previsto. En ese cruce entre necesidades operativas y cálculos partidarios se jugará buena parte de la definición.
LA JUSTICIA Piden previsibilidad a la política
A un año de las últimas elecciones legislativas nacionales, el calendario bonaerense de 2027 todavía no tiene definiciones. Mientras la política debate si los comicios serán desdoblados o concurrentes y qué sistema de votación se utilizará, la Justicia Electoral analiza distintos escenarios y reclama previsibilidad.
Desde los tribunales federales consideran que la continuidad de las PASO facilitaría la organización electoral y permitiría ordenar las elecciones generales. Por eso, las concurrentes con primarias aparecen como la alternativa que hoy contemplan con mayor probabilidad. En cambio, califican como más complejo un esquema de elecciones concurrentes sin PASO, por la convivencia de dos sistemas de votación en una misma jornada.
También evalúan la posibilidad de realizar las primarias nacionales y provinciales en una misma fecha y separar las generales, aunque eso dependerá de las decisiones de Axel Kicillof. El desdoblamiento, por su parte, demandaría mayores recursos y tiempo para organizar los comicios y capacitar a las autoridades. La Justicia insiste en que las definiciones deben llegar durante los años no electorales.
PERONISMO La interna que traba todo y las intenciones de Axel Kicillof
Las diferencias internas en el peronismo se producen en todos los planos y hace que se retrasen definiciones de todo tipo. En este caso, mientras desde la Justicia piden que se tomen decisiones electorales con tiempo, el oficialismo no avanza con sus responsabilidades. Desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que lidera Axel Kicillof, hay una postura que gana terreno y es la de que las elecciones sean concurrantes y con PASO. Sin embargo, hay un sector que todavía no descarta la idea de desdoblar las elecciones. De todos modos, para cualquier caso, consideran de vital importancia habilitar las reelecciones indefinidas para los intendentes. Al mismo tiempo, tomaron el compromiso de salir a defender las primarias para lograr que se sostengan tanto a nivel provincial como nacional. “Dos años después, Axel le da la razón a Cristina”, dicen en el kirchnerismo sobre el cambio de postura que observan en la Gobernación. A su vez, consideran que “la estrategia de Axel en 2025 permitió que La Libertad Avanza consiguiera más votos y le permitiera el ingreso de muchos diputados nacionales permitiendo lograr leyes claves como la reforma laboral”. Por su parte, el Frente Renovador sortea la pelea entre el kicillofismo y el kirchnerismo, pero reitera que su postura va en contra de las reelecciones de los intendentes. Asimismo, sostienen que no serán una traba para el tratamiento del tema en la Legislatura llegado el caso. En el massismo entienden que lo primordial es sostener la unidad del peronismo con la mayor amplitud posible. En ese sentido, aseguran que es preciso tener una estrategia electoral unificada entre Nación y las provincias. Por eso, remarcan que es importante sostener las elecciones primarias. Además, resaltaron que consideran que los comicios concurrentes aportarían a fijar una misma campaña para evitar lo que aconteció en 2025.
LA LIBERTAD AVANZA A fondo con la reforma y el sueño de una BUP para PBA y Nación
Desde La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires también sientan postura en cuanto a la reforma electoral. De todos modos, no dejan de lado sus cuestionamientos al gobierno de Axel Kicillof y al peronismo en general.
Sobre los temas más candentes, vínculados al proceso de elecciones del año próximo, no dejaron dudas que la definición es la misma a nivel nacional y provincial. De esta manera, trasladan lo que se resuelve en la Casa Rosada hacia el territorio bonaerense.
En ese sentido, sobre las PASO plantean quitarlas en todo el país y que en la Provincia también se dejen a un lado. Este punto es uno de los que les genera mayor tensión con sus aliados del PRO y la UCR, pero por el momento sostienen el objetivo que le encomendaron a Diego Santilli.
En cuanto a la posibilidad de elecciones concurrentes, la respuesta va a atada a que la reforma electoral que impulsan en todo el país incluye un artículo en el que se llama a las provincias a adecuarse a la normativa nacional. De este modo, al existir la Boleta Única Papel (BUP) para categorías nacionales, ahora la idea es que se puedan sumar los cargos provinciales.
Por ese motivo, imaginan un esquema de que el comicio sea un solo día con una BUP que contenga cargos municipales, provinciales y nacionales.
Por supuesto, por el momento sostienen su rechazo a las reelecciones indefinidas y apuestan a la renovación en todos los distritos que sea posible. Sin embargo, en algunos sectores del oficialismo confían que podrían tener una chance al momento de debatir la implementación de la BUP provincial a cambio de habilitar la elección de dos o más mandatos consecutivos.
Desde La Libertad Avanza plantearon a La Tecla que insistirán para que se avance con los cambios que proponen, tanto en materia electoral como de salud y seguridad, entre otros que consideran importantes. Al mismo tiempo, expresaron duras críticas hacia la bancada de Fuerza Patria en ambas Cámaras, porque denuncian que los proyectos que presenta LLA no son acompañados y son cajoneados por decisión del oficialismo. Así, marcan también otra diferencia con el peronismo bonaerense.
UCR y PRO Las miradas de dos socios claves en la provincia de Buenos Aires
Diego Garciarena, diputado de UCR+Cambio Federal, defendió la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en la Provincia y consideró que la experiencia nacional dejó resultados positivos. Sostuvo que el instrumento aporta transparencia y claridad, además de facilitar el acto de votación para la ciudadanía.
En cuanto al desdoblamiento, valoró la experiencia bonaerense de 2025, al considerar que permitió separar la discusión provincial y municipal de la nacional. Para Garciarena, los resultados diferentes entre ambas elecciones demostraron que se trata de competencias con agendas y debates propios.
En ese sentido, advirtió sobre las dificultades de organizar comicios concurrentes con dos sistemas de votación y distintos mecanismos de control, a cargo de la Justicia provincial y federal. Sobre las PASO, las definió como un avance respecto de las antiguas listas partidarias cerradas, ya que permiten ordenar las candidaturas y garantizar la competencia interna. También cuestionó que su continuidad vuelva a ponerse en discusión en cada proceso electoral.
Desde otra perspectiva, Matías Ranzini, del PRO y director del Banco Provincia, consideró que la decisión sobre elecciones concurrentes o desdobladas depende del Gobernador, aunque planteó que antes de discutir el calendario deben resolverse otros asuntos.
En particular, se pronunció contra la posibilidad de restablecer las reelecciones indefinidas de los intendentes y sostuvo que no existe margen para avanzar en esa dirección.
Sobre la BUP y las primarias no fijó una posición en sus declaraciones, pero insistió en la necesidad de saldar las discusiones electorales por etapas, antes de concentrarse en la fecha de los comicios.