La Tecla Mar del Plata
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En el último año, las excepciones al Código de Ordenamiento Territorial (COT) de General Pueyrredón han despertado sospechas. Según pudo averiguar La Tecla Mar del Plata, entre 2018 y 2019 se otorgaron 39 excepciones de permisos (y siguen apareciendo) referidas al uso de suelo y a los indicadores urbanísticos. En particular, estos últimos suelen ser para la construcción de edificios de altura. Y son los que alimentan las alertas de negociado.
En sesión ordinaria, en el período referenciado, el Concejo ha aprobado las 39 excepciones. Es que en Mar del Plata circula un favoritismo por parte de funcionarios y concejales para permitir construir independientemente de lo que plantee la ley a través del COT.
La construcción de torres son los proyectos inmobiliarios de mayor inversión económica. Y la intención parecería ser clara: aprobar las excepciones para que ingrese dinero en las arcas municipales.
En este contexto, el accionar de la Secretaría de Obras, a cargo del arquitecto Guillermo de Paz, y la comisión presidida por Cristina Coria (UCR) son claves. La secretaría envía al cuerpo deliberativo los pedidos de excepción de los particulares para construir y la comisión de Coria siempre le da el visto bueno.
Paralelamente, según pudo averiguar este medio, hay una “disputa” entre la comisión de Obras y Legislación, a donde tienen giro los expedientes antes de poder ser debatidos en sesión ordinaria en el recinto. Por un lado, Coria ejerce presión para que se traten los expedientes para construir, mientras que en Legislación, presidida por Ariel Martínez Bordaisco, lo hacen con cierta “dilación”.
Pero Bordaisco cede porque “la construcción mueve la economía” y no se puede ser “el tapón” de proyectos que implican inversión para la ciudad. Por su parte, De Paz sigue firmando expedientes para que lleguen las excepciones al Concejo.
Sin embargo, lo llamativo es el nivel de las excepciones. En su artículo 6, el COT plantea distintos límites para la cantidad de pisos. Cuando es entre medianeras se permiten construir ocho, con la posibilidad de que sean diez si es frente a una avenida; en los casos en los que el perímetro esté libre, la normativa permite la edificación de diez pisos frente a la calle, y hasta dieciséis frente a la avenida. A pesar de ello, esta gestión ha permitido torres de hasta 20 pisos.
Las excepciones no sólo violan el factor de la cantidad de pisos, quizás el aspecto más visible, sino también la composición de las zonas residenciales. En total son unas doce en Mar del Plata, y en Obras se ha avanzado en proyectos para construir cuando no se debería. Por ejemplo: el inmueble que pretende levantar la firma “Desarrolladora Proyectos Inmobiliarios Buena Vista MDP S.A.” en Matheu al 142 se edificaría en un área de casas bajas.
Esto trae aparejado que, continuamente, los barrios más antiguos y pintorescos de la ciudad comiencen a ser afectados en su morfología ante la recurrencia de esta práctica. Además de lo estético debe consignarse que previamente no hubo una planificación de infraestructura básica que cubriera las necesidades de edificios más grandes en cuanto a cloacas, agua, desagües, etcétera. Sin embargo, el Municipio prioriza capitalizarse más a través de las excepciones de los proyectos inmobiliarios de privados que por medio de sus organismos de contralor que sancionen irregularidades en la construcción.
En este entramado, no sólo quedan expuestos los funcionarios del cuerpo deliberativo, sino también el mismo intendente. Arroyo fue opositor a la construcción de las Torres de César Pelli. “Esto es un negociado, no tengo dudas”, manifestó en la sesión ordinaria llevada a cabo el 29 de diciembre de 2011, cuando el Concejo Deliberante aprobó la construcción millonaria.
Sin embargo, tras asumir en 2015, fue el mismo jefe comunal el que se encargó de solicitar una excepción al lado de la Casa de Mariano Mores, en Alem y Gascón. El Municipio recibió el inmueble para que sea sede de la Secretaría de Cultura y, a cambio, se avaló la construcción al lado de una torre de unos 20 pisos. Con un Estado que pretende elevar las tasas en un 50% para el Ejercicio 2019, y sin ánimos de modificaciones al COT, las excepciones financian a la Comuna a costa de favorecer a terceros por encima de las normativas vigentes.
“Estoy en contra de las excepciones genéricas del COT”
El dirigente del radicalismo de la Quinta sección y presidente de la comisión de Legislación del HCD marplatense, Ariel Martínez Bordaisco, en diálogo con este medio opinó sobre las excepciones al COT. En tal sentido afirmó: “Estoy en contra de las excepciones genéricas. Si querés modificar el Ordenamiento Territorial, si querés que haya rascacielos en Güemes, la costa o donde sea, tiene que ser una decisión del Municipio; no a forma de excepciones, porque no hay igualdad. Yo presento una excepción y la mía pasa; la presenta otro y no pasa nada. La discrecionalidad está basada en la racionalidad. Cuando modificás morfológicamente o urbanamente un barrio a fuerza de excepciones, algo está funcionando mal”.
En este sentido, el edil destacó la necesidad de debatir un nuevo COT; algo que planteó el año pasado, pero no prosperó. “El gobierno debe debatir un nuevo Código de Ordenamiento Territorial, que sea igual para todos. El año pasado, desde Obras, me venían todas las excepciones aprobadas por unanimidad. Yo le pedí al intendente que generara una comisión para que debata el COT. Un órgano conformado por integrantes de la Facultad de Arquitectura, representantes del Plan Estratégico, funcionarios de Planeamiento y concejales. Pero ellos dijeron que no, que no era el momento para debatirlo, que había que esperar, que no era el momento económico. Esta gestión no lo quiere hacer, no lo quiere debatir”, sentenció Bordaisco.
Qué dice Guillermo de Paz, el secretario de Obras
En declaraciones públicas, el funcionario defendió su gestión y manifestó que tan sólo el 1% o el 2% de los planos que se habilitan en su secretaría son enviados al Concejo, lo cual daría un número de entre 5 o 6 expedientes que son enviados al cuerpo deliberativo por año. Además, De Paz indicó que no es necesario reformar el Código de Ordenamiento Territorial para detener la reiteración de excepciones para construir.
“El 99,9 por ciento de las excepciones salen aprobadas”
La presidenta de la comisión de Obras, Cristina Coria (UCR), explicó la modalidad de los expedientes que llegan para ser tratados y, llamativamente, aseguró que prácticamente todos terminan siendo aprobados.
“El 99,9 por ciento de las excepciones salen aprobadas. Muchas las piden particulares Son más las de uso que las de indicadores urbanísticos”, aseguró. A pesar de reconocer que las excepciones más “notorias” son las de la altura de los edificios, terminó justificándolas por el “sistema de premios” que da la ciudad para edificar. “El Municipio tiene una gran cantidad de ‘premios’ por el buen uso de otros indicadores. Por ejemplo: vos hacés un edificio y, en vez de ocupar lo que corresponde por la normativa, ocupás menos, dejando el perímetro libre. En vez de construir contra la medianera pegado a otra construcción tenés menos ocupación del suelo. Todo eso te da un factor de ocupación, y te da metros para construir”, justificó Coria.
También aseguró que las excepciones de altura son “dos por año como mucho” y que la última de ese tipo fue la del chalet Ave María”. Sin embargo, según pudo averiguar La Tecla, en su comisión, durante el último año y medio, se aprobaron un total de seis excepciones ligadas a la altura. Y podrían ser siete, si mañana Obras aprueba el edificio del procesado Patricio Gerbi.