En Mar del Plata, las obras de teatro siempre estuvieron de la mano con el inicio de temporada, pero el EMTURyC (Ente Municipal de Turismo y Cultura) decidió levantar el telón el 14 de enero en la Villa Victoria.
Diego Juárez, coach ontológico que está a cargo del EMTURyC, se aferró muy fuerte a sus palabras de que “la ciudad en verano se vende sola”. Decidió que era buena idea levantar el telón de los espectáculos más importantes de la temporada a mitad de la misma, generando las que van a ser las primeras de muchas imágenes de duda de su gestión en el Ente.
Las obras teatrales en Mar del Plata son un icono de la temporada de verano, ya que las estrellas más grandes del país vienen a presentar sus espectáculos para que todos los que visitan la ciudad puedan disfrutar. Además, estas formas de arte son de las pocas que no se vieron tan afectadas por los servicios de streaming, por lo que significan un gran flujo de dinero para la ciudad y mercados cercanos.
Este es uno de los muchos errores que va a cometer y seguir cometiendo Juárez, que tiene una ambición más grande aún que es hacer que los espectáculos que se hagan en la ciudad tengan alcance internacional. El problema en esta lectura es que si no puede darle prioridad a una de las temporadas más importantes para la ciudad y hace la apertura del telón tan entrada la temporada, el turismo internacional que él aspira a que llegue, nunca va a venir.
Además, como la gran mayoría de residentes de la ciudad de Mar del Plata saben, las obras de teatro siempre convocan a una enorme cantidad de personas de todos lados, por lo que sorprende el tardío levantamiento del telón que va a vivir la ciudad. Tradicionalmente, el lanzamiento se realizaba entre fines de diciembre y la primera semana de enero, pero nunca se ha hecho de que empiece a mitad de enero, una de las épocas en las que el auge de turismo por fiestas baja, pero se mantiene regular durante todo el verano.
Por lo que el apadrinado de el exkirchnerista y ahora devenido a libertario, Daniel Scioli, ya demostró cuál es su diagnóstico de imagen que tiene de la ciudad de Mar del Plata. Igual que como hizo con los complejos de Chapadmalal, que no sufrieron ningún cambio y siguen deteriorándose. Así que esperemos que este funcionario se ponga a trabajar como es debido y deje de confiar que la ciudad se vende sola, porque la realidad no es así. Presentando proyectos, estar atento a fechas importantes y saber leer la situación de los turistas es esencial para poder vender la ciudad de manera debida, no haciendo las cosas a último momento y dejarla en modo automático.