El mercado de trabajo en Mar del Plata cerró 2025 con más gente buscando empleo, más informalidad y una señal de alarma que ya no se limita a un trimestre puntual. De acuerdo al último informe sociolaboral de la UNMdP, en base a los datos del Mercado de Trabajo del Indec del cuarto trimestre de 2025, la desocupación local alcanzó el 9,5%, lo que equivale a unas 33.000 personas sin trabajo, en un escenario donde también crecieron la subocupación y la presión general sobre el mercado laboral.
Según el relevamiento del Grupo Estudios del Trabajo, la tasa de actividad se ubicó en el 52,1% y la de empleo en el 47,2%, pero ese incremento no implicó una mejora real en las condiciones laborales. Por el contrario, aumentó la subocupación hasta el 12,2% y la presión general trepó al 21,3%, reflejando un mercado más tensionado y con mayor precariedad.

El dato más inquietante es que el crecimiento del empleo estuvo traccionado en gran medida por ocupaciones informales. Es decir, más personas lograron insertarse en el mercado laboral, pero en condiciones inestables o con menor carga horaria. En paralelo, también se incrementó la cantidad de personas que, aun teniendo trabajo, continúan buscando otro ingreso.
La subocupación alcanzó a unas 43.000 personas, mientras que cerca de 41.000 ocupados siguen demandando empleo. Esto configura un escenario de fragilidad estructural, donde el problema ya no es solo la falta de trabajo, sino la calidad del mismo.
El deterioro también se refleja en el sector empresario. En Mar del Plata, el empleo en empresas de cinco o más trabajadores acumula 17 meses consecutivos de caída, una tendencia que se arrastra desde 2025 y que ya ubica los niveles de ocupación por debajo de los registrados en 2022.
Además, el informe advierte que la caída del empleo fue generalizada y alcanzó a todas las ramas de actividad, algo que no ocurría desde la pandemia. A esto se suma un aumento de los despidos sin causa y una mayor utilización de contratos temporarios, lo que consolida un mercado laboral más inestable.

En ese marco, el diagnóstico es claro: Mar del Plata combina más desocupación, más informalidad y menos empleo registrado, en línea con un contexto nacional donde también se deterioraron los indicadores laborales y los ingresos.