EN CARPETA
08/08
Aún lejos de la fase 5, Montenegro avanza con la puesta a punto para la vuelta a clases
En la semana supervisó refacciones en establecimientos. Además, mantuvo charlas con estudiantes. El temor por el transporte, uno de los ejes a resolver.

El escenario cambió para Mar del Plata desde la primera quincena de julio, cuando se desató un brote de contagios que aún no ha podido descender del todo y ha encendido las alarmas ante un posible retroceso a fase 3.

En este contexto, la vuelta a las clases presenciales aún luce lejana en el Municipio, ya que el requisito de Provincia es que la ciudad se encuentre en fase 5 para que ello ocurra. A pesar de que la ciudad cuenta con 456 casos activos y 1096 infectados desde marzo, el intendente Guillermo Montenegro avanza con la puesta a punto del Municipio para el retorno a los establecimientos educativos.

Por caso, el martes supervisó trabajos de refacción y mantenimiento en la Escuela Primaria Municipal N°2 y Secundaria N° 212 del barrio Libertad, acompañado por el secretario de Educación, Sebastián Puglisi. 

“Este proceso de trabajo en los 84 servicios educativos municipales comenzó en diciembre y nos propusimos la mejora continua de nuestros edificios”, remarcó el funcionario. Sin embargo, resaltó que todavía la tarea no está terminada: “Sabemos que aún hay muchas necesidades por cubrir, pero trabajando sostenidamente podremos tener establecimientos educativos acordes a las necesidades de los alumnos y alumnas, y también de los docentes, quienes se merecen las mejores condiciones posibles para poder trabajar tranquilos”.

Por otro lado, la comunicación con estudiantes para responder inquietudes también ha sido otro eje de abordaje en el marco de la pandemia. Montenegro ayer protagonizó un encuentro virtual con alumnos de la Escuela Agraria. 

“No va a ser solamente ver qué pasa dentro de la escuela, sino que la mirada va a tener que ser más general y compleja, con el tema del transporte y cómo llegás a la escuela”, expresó el intendente vía Zoom.

Hasta el momento, entre las opciones contempladas para la vuelta a clases, lógicamente se habla de cumplir con el distanciamiento social, con la obligatoriedad de utilizar el tapabocas y los artículos de higiene pertinentes para desinfectar. Y, a nivel organizativo, el principal interrogante circula en torno a la cantidad de alumnos que podría haber por aula. 

Por lo tanto, cobra fuerza una modalidad semipresencial, donde los niveles tengan asignados distintos días para concurrir a las escuelas. Un lineamiento que bajó el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, es que se divida a los cursos por grupo. Que uno concurra dos veces por semana y el otro, dos. Luego, el esquema se invertiría la semana siguiente para equiparar la ecuación.

Según lo bocetado, esto haría que haya unos 10 estudiantes por curso en la comuna, aproximadamente; aunque ello estará condicionado, en primera instancia, a lo que baje de Nación y Provincia, además de otras variables como la infraestructura de cada edificio y las dimensiones específicas de las aulas.