REPERCUSIONES
09/09
Protocolos: el impacto de la decisión de Provincia en el Ejecutivo
La negativa de gobernación a nuevas flexibilizaciones significó todo un revés para el Municipio. En un contexto sanitario que no da tregua, Montenegro apunta a encontrar los consensos para reflotar la Comisión de Reactivación Económica.

El rechazo del Gobierno Provincial a los protocolos para flexibilizar la gastronomía, la obra privada y los comercios minoristas en General Pueyrredon cayó como un balde agua fría en el Ejecutivo, a pesar de ser una situación que podía preverse.

Tal como informó este medio hoy al mediodía, según lo detallado por la administración bonaerense, la petición de excepción fue rechazada debido a que “las actividades solicitadas no se encuentran habilitadas para la Fase 3, en la cual se encuentra el Municipio de General Pueyrredon”. El justificativo asomó como una redundancia, debido a que precisamente lo que se buscaba desde la ciudad era la contemplación de habilitar una excepción a dicha fase.

La resolución que llegó desde La Plata trae consecuencias en tres rubros con gran impacto en la economía local. Por caso, la gastronomía, quizás el sector más contestatario frente a las restricciones por la pandemia, da trabajo a unas 15.000 personas en la ciudad. Por su parte, la obra privada representa el 10% del Producto Bruto Geográfico en Mar del Plata. Antes de la fase 3, había más de 700 obras activas, que empleaban a unos 7.000 obreros.

Según supo La Tecla Mar del Plata, en el Ejecutivo entienden que la negativa de Provincia ata de pies y manos a la comuna en el corto plazo, con miras a nuevas flexibilizaciones. La permanencia en fase 3 no da lugar a más permisos. “Hoy hace 11 días que pasamos a fase 3 y los números no están bajando. Con lo cual habrá que seguir esperando”, reflejaron desde el gabinete municipal a este medio.

Y la realidad es que septiembre aún no ha dado señales de alivio. En los primeros 8 días del mes, según los datos de la Secretaría de Salud, se registraron 1941 casos positivos, en una espiral que, hasta el momento, no da tregua.

Con la expectativa de una mejora epidemiológica a partir de los próximos días, el gobierno apunta a rescatar la funcionalidad de la Comisión de Reactivación Económica, hoy amenazada por el portazo que pegó el Frente de Todos. El bloque opositor planteó que la misma está “fuera de contexto”, dado el escenario adverso que atraviesa el Municipio en materia de salud.

A pesar de ello, Montenegro pretende que se mantenga operativa, con la presencia de la oposición. “Venía funcionando bien la comisión, aportaba una mirada local a determinadas situaciones. El hecho de que ahora no exista esa mesa genera un problema. Lo mejor que puede pasar es volver a juntarnos, porque la ordenanza sigue vigente de todos modos”, planteó un funcionario de primera línea. 

“Por ejemplo, en el tema de las obras privadas, Provincia y Nación no la permiten en fase 3 por el aumento en la utilización del transporte público, sobre todo por lo que ocurre en el AMBA. En Mar del Plata no pasa, cada uno usa sus propios medios o las empresas aportan los vehículos, es como si fuera la obra pública. Estas son miradas que puede aportar la comisión cuando se discuten flexibilizaciones”, agregó.

Aún sin señales de consenso, ni de mejora en la cantidad de contagios, el Ejecutivo deberá esperar, intentando hacer equilibrio entre las presiones de los sectores afectados por la pandemia y la gestión sanitaria. Lo que sí queda claro es que hoy las nuevas habilitaciones lucen más lejos que antes. Y que sin el Frente de Todos, la Comisión de Reactivación Económica no podrá funcionar.