Argentina
Lunes, 26 septiembre 2022
PANORAMA
9 de agosto de 2022

Acción Marplatense, entre el peso de una década sin triunfos y el peligro de la polarización

Gustavo Pulti calienta motores para posicionarse de cara a 2023, aunque las urnas le vienen dando la espalda desde 2011. El rol del partido vecinalista, clave en la disputa entre Montenegro y Raverta. ¿Continuará la tendencia?

Acción Marplatense, entre el peso de una década sin triunfos y el peligro de la polarización - La Tecla Mar del Plata

El 2023 asoma como un año crucial para la política y, en particular, para Acción Marplatense, que se juega su permanencia en el Concejo Deliberante y lleva más de una década sin triunfos en las urnas.

Hay que remontarse a 2011, año de la reelección de Gustavo Pulti como intendente de General Pueyrredon, para encontrar la última victoria del partido vecinalista en los comicios. En aquel entonces, cosechó el 39,26% de los sufragios con la boleta corta. Luego, la progresión fue a la baja hasta la actualidad. En 2013, obtuvo el 17,59%; en 2015, en alianza con el kirchnerismo, consiguió el 36,87% y perdió la Intendencia contra Carlos Arroyo; en 2017 fue su peor resultado, con apenas el 4,10%; en 2019, remontó y trepó al 11,03%, lo que le permitió a AM meter dos ediles; y, en 2021, no funcionó el acuerdo con Florencio Randazzo y se quedó en las puertas del HCD, con el 7,34%.

El mensaje fue recibido puertas adentro y Pulti parece haber comenzado a calentar motores de cara al decisivo año que viene. El exintendente avanza en las recorridas por los barrios de la ciudad, intentando hacer alarde de su figura conocida, que lleva más de dos décadas en la plana mayor de la política local, con dos gestiones bajo el brazo.

El líder de AM se mostró, por caso, en las Lilas y Nuevo Golf, mientras le da impulso a los cursos de capacitación laboral gratuitos para ganar apoyos. Son horas de meditación profunda para Pulti, tras la baja en las acciones de Daniel Scioli, quien era su principal terminal política para lograr apoyo en Nación y competir, a diferencia de 2019, en una gran PASO contra Fernanda Raverta.
 

Pero los cambios en Nación borraron de un plumazo esta proyección y hoy el ex jefe comunal evalúa seriamente competir con la boleta corta, aunque el panorama sigue abierto. Esta última opción, lógicamente, encierra el peligro de ser fagocitado por la polarización reinante, que parece ir en aumento a medida que avanza el calendario.

Con este escenario, hoy es un misterio si AM logrará superar el piso del 8,33% para ingresar concejales en 2023. Un requisito central será que Pulti juegue en la ciudad, lo que le permitiría traccionar más votos, a diferencia de lo ocurrido en las últimas elecciones de medio término (2017 y 2021), en las que el armado vecinalista consiguió magros resultados.

Ahora bien, desde otro punto de vista, un Pulti como tercer factor deberá ser mirado con atención en el montenegrismo y el ravertismo. El FdT vería amenazado su caudal de votos en su afán por ganarle la Intendencia a Juntos, tal como ocurrió en 2019, cuando apenas 9.712 sufragios separaron a ambas fuerzas.

Del lado de Montenegro, el fenómeno libertario de la mano de Javier Milei y José Luis Espert también podría significar una fuga de votos. La última elección legislativa lo demuestra: con el 7,3%, Gustavo José se quedó en las puertas del Legislativo.