Por una de esas casualidades de la historia, el
aniversario del Minella, estadio concebido para la Copa del Mundo 1978, se da en medio de un mundial, en este caso el sub-20, que a diferencia de lo ocurrido hace 45 años lo tiene
fuera de la nómina. El periplo del "mundialista" puede leerse en paralelo al desarrollo de la democracia Argentina, que este año cumplirá cuatro décadas.
En ese sentido,
la suerte del "mundialista" fue de mayor a menor. A lo largo de los años el Minella perdió la categoría y el peso dentro de los escenarios deportivos del país. Al primer faltazo en cita mundialista -además del 1978 fue sede en el campeonato juvenil 2001-, se le suma otras pérdidas. La más notoria es
la de los "Torneos de Verano", una postal típica e ineludible para el veraneante y el autoctono, que veían a los equipos grandes durante enero y febrero. Desde hace casi un lustro, Mar del Plata dejó de ser considerada sede, perdiendo terreno ante
Córdoba, San Juan y Mendoza. Este último sirve como comparación directa: trambién construido por la dictadura en el 78, no solo es sede en el actual campeonato juvenil, sino que
se encuentra completamente operativo y supo ser sede para la Selección Mayor.
El Minella en la actualidad. Fuente: La Tecla Mar del PlataLa política y las promesas son parte del entramado de la historia del Minella. La más reciente fue hecha por
el mandamás del fútbol argentino, Claudio "Chiqui" Tapia, que previo a Qatar rubricó ante Guillermo Montenegro sus intenciones de que el estadio sea una de
"las casas de las selecciones". Pasaron 8 meses y la iniciativa brilló por su ausencia.
La lógica por jurisdicciones de muchas de las grandes obras trajo a su vez otro conflicto por responsabilidades y autorías
entre la comuna y Provincia. Hasta el momento, desde el
gobierno de Kicillof adujeron hacerse cargo del estudio técnico y Matías Lammens, titular nacional de Turismo y Deportes,
recalcó la importancia de poner en valor el Minella. Sin embargo, al igual que con la promesa de AFA, las palabras quedaron en titulares mediáticos. Desde la comuna, por su parte, indican un problema recurrente:
el financiamiento. En el Concejo Deliberante, la autopercibida "caja de resonancia", parece traer el tema a colación más pensando en las urnas que por la suerte del mundialista. En uno de los proyectos más recientes, originados en la fiebre post-Qatar, se
sugiere cambiarle el nombre por Emiliano "Dibu" Martínez, arquero marplatense y héroe en la gesta de la "Scaloneta". Una prioridad "curiosa" teniendo en cuenta que tiene una
platea cerrada al público y que apenas funciona como escenario quincenal del Nacional B.