La Tecla Mar del Plata
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Mientras en la provincia de Buenos Aires el peronismo estira las negociaciones para evitar una interna abierta y cerrar una lista de unidad, en General Pueyrredon el clima es bien distinto. Lejos de los llamados a la síntesis, en Mar del Plata ya empezó a sonar la alarma en el ring y se perfilan los primeros nombres para disputar la conducción del Partido Justicialista local.
Con el cronograma electoral en marcha y el padrón oficializado, la interna empieza a tomar forma en clave kirchnerismo versus kicillofismo. De un lado, el sector alineado con Axel Kicillof y con un marcado perfil antiravertista comienza a empujar la figura de Adriana Donzelli. Del otro, el kirchnerismo duro, referenciado en Fernanda Raverta, se encolumna detrás de Daniel Di Bártolo.
La pelea no es nueva y tiene antecedentes que exceden la rosca partidaria. Donzelli y Di Bártolo protagonizaron durante años una disputa interna dentro del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP): él fue uno de los fundadores del gremio y ella es actualmente la secretaria general de la seccional bonaerense. Ahora, ese viejo enfrentamiento sindical amenaza con trasladarse al corazón del PJ marplatense.
Este jueves por la tarde, el kicillofismo buscará dar una señal política concreta: las 62 Organizaciones Peronistas tienen previsto reunirse para anunciar formalmente la candidatura de Donzelli, en un movimiento que apunta a ordenar el espacio y mostrar músculo territorial frente al kirchnerismo.
En términos de perfiles, Donzelli llega con fuerte respaldo sindical. Es secretaria general de SADOP Buenos Aires y cuenta con el aval de distintos sectores del peronismo tradicional que buscan correr del centro de la escena a La Cámpora. Del otro lado, Di Bártolo también exhibe recorrido: es director del Instituto de Formación de SADOP Nación, congresal del PJ bonaerense y fue jefe de la Agencia Territorial del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación durante la gestión del Frente de Todos.
La disputa se da en un distrito clave. General Pueyrredon cuenta con 31.347 afiliados al PJ, lo que lo ubica entre los partidos con mayor peso específico en la provincia. Ese número no es solo simbólico: en caso de no haber acuerdo de unidad, el piso de avales exigido para presentar lista es de 627 firmas, un umbral que funciona como prueba real de estructura y capacidad de movilización.
Así, mientras en La Plata se habla de unidad y síntesis, en Mar del Plata la pelea ya está lanzada. Con nombres propios, viejas cuentas pendientes y avales en juego, el PJ local empieza a definir su futuro.