La Tecla Mar del Plata
Todos los derechos reservados
Jett, de 16 años, padecía la enfermedad de Kawasaki. Durante unas vacaciones familiares, sufrió una convulsión mientras se duchaba, resbaló y se golpeó la cabeza contra la bañera. Travolta intentó reanimarlo con respiración boca a boca y llamó de inmediato a emergencias, pero el joven fue declarado clínicamente muerto en el hospital.
El actor describió el impacto de la pérdida: “Es la peor cosa que me ha pasado en la vida. La verdad es que no sabía si lograría continuar adelante. La vida ya no me interesaba”.
Travolta, miembro destacado de la Iglesia de la Cienciología, expresó su profundo agradecimiento a la organización: “Siempre estaré agradecido a la Cienciología por apoyarme durante dos años seguidos para superar el duelo y la pérdida. No se tomaron ni un día libre, trabajando en diferentes ángulos de las técnicas para sobrellevarlo, y para hacerme sentir que finalmente podía superar un día”.
Tras la muerte de Jett, Travolta y su entonces esposa, la actriz Kelly Preston (fallecida en 2020), emitieron un comunicado en el que describían a su hijo como “el hijo más maravilloso que dos padres podrían pedir”.
El actor también recordó el apoyo recibido de su amigo y colega James Gandolfini, quien viajó a Florida para acompañarlo en los momentos más difíciles tras la tragedia.
Esta nueva mención de Travolta sobre el rol de la Cienciología en su proceso de duelo se produce en un contexto donde el actor, de 72 años, sigue recordando a su hijo mayor, fruto de su matrimonio con Kelly Preston, junto a sus otros dos hijos: Ella y Benjamin.