8 de mayo de 2026
EN CRISIS
OAM: crónica de un abandono anunciado bajo el maquillaje de la “modernización”
A cinco meses del inicio de una crisis que las autoridades anunciaron como una simple “transición tecnológica”, la mutual de los municipales marplatenses se hunde en el silencio institucional, la burocracia paralizante y el desamparo total de sus pacientes oncológicos. Con el Grupo Roisa como nuevo actor central, la salud en Mar del Plata parece haberse convertido en un tablero de gestión de deuda donde los afiliados son el último eslabón de una cadena de desprecios.

En marzo de este 2026, el presidente de la Obra Asistencial Mutual (OAM), César Elbaum, ensayaba ante la prensa un discurso cargado de eufemismos para intentar contener el incendio. Hablaba de “reordenamiento”, de “fluctuaciones que se resuelven lentamente” y de una supuesta “modernización” que, de la mano de una aplicación móvil y convenios con medicina prepaga, llevaría tranquilidad a los hogares de los trabajadores municipales. Sin embargo, llegados a mayo, el barniz de la eficiencia tecnológica se ha descascarado por completo para dejar a la vista una realidad aterradora: el sistema no se estaría modernizando, se estaría vaciando. Lo que en aquel entonces se presentó como un acuerdo estratégico con la empresa DoctoRed para absorber pasivos, hoy se traduce en una parálisis administrativa que tiene a los afiliados peregrinando por oficinas cerradas y sitios web en eterno mantenimiento.
La desesperación ha escalado a niveles inhumanos, especialmente para quienes no tienen el lujo de esperar los tiempos de la “reorganización financiera”. Los pacientes oncológicos, hoy convertidos en las víctimas directas de esta gestión, se enfrentan a un muro de silencio cuando solicitan medicación vital. Tratamientos que superan los 10 millones de pesos son sistemáticamente negados o retrasados bajo el peso de una burocracia que parece diseñada para el desgaste. Mientras tanto, la respuesta de la mutual es el vacío: comentarios desactivados en redes sociales para evitar el aluvión de reclamos y una página oficial que reza un cínico “actualizando el sitio” mientras las vidas de sus asociados dependen de una firma que nunca llega. La caída de prestadores históricos, como la Clínica 25 de Mayo, es apenas el síntoma más visible de una desconfianza médica que se extiende por toda la ciudad, donde el carnet de la OAM ha pasado de ser una garantía de salud a un papel sin valor en los mostradores de atención.
Detrás de este escenario asoma la sombra del Grupo Roisa, el gigante que a través de DoctoRed prometió sanear las cuentas de la mutual. La preocupación de los afiliados no es infundada, sino que se nutre de la memoria reciente: este mismo grupo sería el mismo que asumió a finales de 2025 la gestión operativa de ACEAPP, la intermediaria clave de IOMA, dejando a su paso un rastro de cirugías suspendidas, deudas con profesionales y recortes severos en las prestaciones. El patrón parece repetirse con una precisión quirúrgica: se desembarca bajo la premisa de la eficiencia para terminar, presuntamente, administrando la escasez. En Mar del Plata, esta lógica empresarial estaría chocando de frente con el derecho a la vida, transformando una mutual histórica en una cáscara vacía que solo parecería responder a los balances contables y no a las urgencias de salud de su comunidad.
El tiempo se agota para quienes dependen de una droga oncológica para ver el mañana, pero las autoridades de la OAM parecerían estar más ocupadas en la ingeniería financiera de su pasivo que en el cumplimiento de sus deberes asistenciales. La política del silencio y el ocultamiento tras aplicaciones móviles que poco resuelven no hace más que alimentar una caldera social que pronto podría estallar. Ya no alcanzarían las promesas mientras se entregan las llaves de la salud a grupos cuya especialidad sería la poda de servicios esenciales. Hoy, ser afiliado de la OAM significaría habitar la incertidumbre, mientras la dirigencia observaría cómo el reloj de los pacientes corre mucho más rápido que sus soluciones administrativas.