La Tecla Mar del Plata
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A menos de un mes de un nuevo vencimiento, el Ejecutivo municipal volvió a mover una pieza clave en la política urbanística local: envió al Concejo Deliberante un expediente para otorgar una nueva prórroga al Régimen de Incentivos a la Construcción, con la intención de extender su vigencia hasta el 14 de diciembre del 2027.
La medida apunta a sostener una de las herramientas centrales de la gestión en materia de desarrollo urbano, en un contexto donde la construcción continúa siendo uno de los motores económicos más dinámicos de Mar del Plata, pero también uno de los focos recurrentes de discusión política por el uso de incentivos y excepciones.
El proyecto de extensión retoma el esquema establecido por las ordenanzas 25.113 y 25.114, sancionadas en 2021 en el marco de la pospandemia, con el objetivo de reactivar la actividad del sector mediante beneficios urbanísticos, ampliación de indicadores y estímulos a la inversión privada.
El Ejecutivo ahora busca una nueva prórroga de la Ordenanza 25.113 por 18 meses, argumentando que el régimen fue clave para dinamizar la obra privada y sostener el empleo en el sector. En el mensaje elevado al Concejo, el polémico secretario de Obras, Jorge “Guasa” González, defendió la continuidad del esquema y su impacto en la ciudad.
“Los presentes actuados abordan la posibilidad de prorrogar el Régimen Promocional para la Reactivación de la Industria de la Construcción… que habrá de operar en su vencimiento el próximo 14 de junio de 2026”, señala el texto oficial.
En la fundamentación, el funcionario remarcó que el régimen “propició el incremento de indicadores básicos de ocupación y/o tejido previstos en el Código de Ordenamiento Territorial” y sostiene que permitió consolidar una política de expansión urbana mediante la cesión de superficies para espacio público.
También se destaca que la construcción representa “más del 10 % del Producto Bruto Geográfico” del partido y que, desde la puesta en vigencia del régimen, se superaron los “2.600.000 m² a construir registrados y aprobados” en distintos destinos.
“El contexto de pandemia nos invitó a comprometernos adoptando nuevas miradas… que resultaran innovadoras en la gestión local”, agrega el mensaje, donde se subraya que el esquema generó un “círculo virtuoso de la inversión” y permitió la reactivación de proyectos paralizados.
Regularización de una ordenanza vencida
El debate por la nueva prórroga se da en un contexto particular: la Ordenanza 25.113 ya había vencido en 2024 y quedó en una situación de vacío normativo. Ante esa situación, el Concejo Deliberante avanzó el año pasado en una regularización del régimen, convalidando su aplicación desde el vencimiento original y extendiéndolo nuevamente para evitar su caída.
Esa decisión permitió mantener en funcionamiento el esquema, pero también generó una cadena de prórrogas sucesivas que ahora desemboca en un nuevo intento de extensión, con vencimiento previsto para este 14 de junio de 2026 y que se busca extender hasta diciembre del 2027.
Ese nuevo horizonte de vencimiento no es menor: coincide con la renovación del Ejecutivo municipal y con la renovación de la mitad del Concejo Deliberante tras las elecciones ejecutivas del próximo año, un dato que suma lectura política al debate urbanístico.
Mientras tanto, las compensaciones urbanísticas siguen sin un proyecto integral a la vista y con su marco normativo vencido desde febrero, lo que profundiza el vacío regulatorio en otro de los instrumentos centrales del esquema de planificación urbana.
En ese contexto, el régimen de incentivos vuelve a quedar en el centro de la escena política, entre la continuidad de las excepciones, la presión del sector de la construcción y las discusiones sobre el modelo de desarrollo urbano que impulsa el Ejecutivo.