23 de mayo de 2026
RETORNO
Kicillof reactiva su agenda en Mar del Plata, donde la interna sigue viva
El gobernador bonaerense clausurará el Congreso del Trabajo el próximo viernes. Ante un escenario local cruzado por demandas estructurales de fondos, salud y seguridad, el Ejecutivo provincial apuesta por una fuerte convocatoria institucional y federal. Mientras tanto, continúa la disputa entre los aliados de la Gobernación y La Cámpora.

Tres meses después de su última visita oficial a fines de febrero, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volverá a pisar suelo marplatense el próximo viernes 29 de mayo. Lo hará en un marco estrictamente institucional y de peso simbólico: el cierre del primer Congreso Bonaerense del Trabajo. El encuentro, que se desarrollará en las instalaciones del Hotel 13 de Julio, representa no solo una deliberación sobre el empleo y la producción, sino también una jugada política coordinada para reactivar la presencia del Ejecutivo provincial en un distrito que, histórica y electoralmente, le suele resultar adverso y esquivo.
La relación entre la Gobernación y General Pueyrredon ha transitado por carriles sinuosos a lo largo de este año. Tras un período de marcado hermetismo durante la temporada estival —donde el mandatario optó por recorridas de muy bajo perfil, agendas restringidas para evitar protestas por la crisis de IOMA y el inédito traslado del tradicional lanzamiento del Operativo Sol al vecino partido de Mar Chiquita—, la última visita del 27 de febrero pareció romper el hielo. En aquella oportunidad, apuntalado por la inauguración de un tomógrafo de última generación en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), Kicillof ensayó los primeros trazos de lo que hoy es su discurso central: erigir a la Provincia como el "contramano" explícito de las políticas de ajuste de Javier Milei. Ahora, resuelta ya la interna del Partido Justicialista local que tensionaba el armado partidario a comienzos de año, el gobernador regresa despojado de disputas domésticas inmediatas y concentrado plenamente en la construcción territorial de cara a su proyección nacional.
El escenario elegido para este retorno no es casual. Organizado por el Ministerio de Trabajo provincial y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el congreso busca articular una densa red de contención social y económica en un momento donde la recesión golpea el tejido industrial bonaerense. Durante las dos jornadas de debate, que comenzarán el jueves 28 con mesas federales de ministros de trabajo de diversas provincias, desfilarán delegados de las tres centrales obreras (CGT, CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores), cámaras empresarias de fuste como Uipba, Adimra y FEBA, cooperativas y hasta representantes de la Pastoral Social y de organismos internacionales como la OIT. Para Kicillof, la congregación de estos actores significa la oportunidad de exhibir músculo político y legitimación sectorial en una de las ciudades con mayores desafíos estructurales en materia de desocupación y empleo informal.
No obstante, la interna en General Pueyrredon sigue en rojo vivo. A pesar de que las elecciones partidarias del PJ local celebradas el pasado 15 de marzo dieron por ganadora a la lista camporista de Daniel Di Bártolo, la disputa continúa. Los sectores aliados al gobernador, que incluyen al vecinalismo de AM, y La Cámpora marplatense, buscan diferenciarse en cada oportunidad que se presenta. El Concejo Deliberante no es la excepción y los concejales de Unión por la Patria y AM-MDF han mostrado sus diferencias en comisiones y sesiones del actual período legislativo. Por eso, la visita del gobernador no pasará desapercibida para el arco peronista local y podría generar mayores rispideces.
A su vez, la presencia de Kicillof en Mar del Plata opera también en otros niveles. Hacia el exterior de las fronteras provinciales, el gobernador utilizará el estrado del Congreso del Trabajo para ratificar su defensa del mercado interno, la soberanía productiva y el valor agregado local frente a lo que califica como un "abandono" del Estado nacional. Hacia el interior del territorio, la foto multisectorial y la realización en paralelo de la primera sesión del Consejo Bonaerense del Trabajo —con representantes de los 135 municipios— pretenden funcionar como un amortiguador político ante las demandas estructurales de seguridad, salud y coparticipación que diversos sectores, políticos y sociales, le siguen facturando a su gestión.