La Tecla Mar del Plata
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La quinta Sesión Pública Ordinaria del Concejo Deliberante arrancó con más de 50 minutos de demora, pero la espera quedó rápidamente en un segundo plano. La Banca 25, ocupada por Mónica, vecina del barrio Jardín de Stella Maris, comenzó con un repaso de los problemas que atraviesa el sector —falta de luminarias, calles sin asfalto, inseguridad y ausencia de respuestas oficiales—, aunque terminó convirtiéndose en el primer gran foco de tensión política de la jornada.
"Ya no sabemos con quién hablar" y "estamos abandonados", resumió durante su exposición, en la que también cuestionó la falta de respuestas del delegado del Puerto, Patricio Ciminelli.
Sin embargo, el momento de mayor impacto llegó sobre el cierre de su intervención. La vecina relató una conversación que, según afirmó, mantuvo con el presidente de la Sociedad de Fomento, Miguel Chávez. Allí aseguró que el fomentista le manifestó que el barrio no tendría mejoras porque "no lo hemos votado a usted", en alusión a Pulti.
Mónica también sostuvo que Chávez mantiene una actitud "prepotente" y que suele expulsar a los vecinos "insultándolos" cuando reclaman. "Yo soy libre de votar a quien quiera", respondió la vecina desde la banca, antes de cerrar con un sugestivo: "Te lo dejo ahí".
La acusación cayó como una bomba en el recinto y obligó a Pulti a tomar la palabra para responder a los dichos. Más allá de la réplica del concejal, el episodio dejó instalada una discusión incómoda: la posibilidad de que las obras o respuestas del Estado queden asociadas al posicionamiento político de los vecinos. Sin aportar pruebas más allá de su testimonio, Mónica puso sobre la mesa una denuncia de fuerte contenido institucional que terminó desplazando el eje de la sesión, llevando el debate desde los reclamos barriales hacia la disputa política.