16 de julio de 2026
CONGRESO
El Gobierno no juntó los votos y se postergó el tratamiento de la Ley de Propiedad Privada
La Libertad Avanza no logró garantizar el respaldo necesario para avanzar con el proyecto en la Cámara alta. La sesión pasó a un cuarto intermedio y el debate recién continuará el 6 de agosto, tras el receso legislativo.

El Gobierno nacional sufrió un nuevo traspié parlamentario luego de que el Senado resolviera postergar el tratamiento de la denominada Ley de Propiedad Privada, una de las iniciativas impulsadas por la administración de Javier Milei. La Libertad Avanza no consiguió reunir los apoyos necesarios para aprobar el texto y el debate quedó suspendido hasta el próximo 6 de agosto.
La decisión se tomó durante la sesión de este miércoles, cuando la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, solicitó pasar a un cuarto intermedio. La propuesta fue aceptada y la discusión quedó diferida para después del receso invernal del Congreso.
La postergación representa un nuevo revés para el oficialismo, que en las últimas semanas enfrentó dificultades para construir consensos en la Cámara alta. A pesar de las negociaciones mantenidas con distintos bloques dialoguistas, el Ejecutivo no logró asegurar el número de votos necesarios para avanzar con una versión consensuada del proyecto.
El texto había atravesado múltiples modificaciones durante su tratamiento parlamentario. De hecho, el borrador debatido era el decimosexto desde el inicio de las conversaciones, reflejo de las diferencias existentes entre el oficialismo y los distintos sectores de la oposición.
Desde bloques opositores celebraron que la iniciativa no pudiera avanzar en las condiciones planteadas por el Gobierno y cuestionaron la estrategia legislativa desplegada por La Libertad Avanza, a la que atribuyeron la falta de acuerdos políticos para alcanzar una mayoría.
La fecha elegida para retomar el debate tampoco fue casual. Durante la última reunión de Labor Parlamentaria ya se había establecido una sesión para el 6 de agosto, aunque distintos sectores parlamentarios interpretaban que esa convocatoria respondía a la necesidad del oficialismo de ganar tiempo para continuar las negociaciones y evitar una nueva derrota en el recinto.
Ahora, el Gobierno dispondrá de casi tres semanas para intentar reconstruir apoyos y acercar posiciones con los bloques que todavía mantienen reparos sobre la iniciativa. Mientras tanto, el proyecto permanecerá en suspenso y su futuro dependerá de la capacidad del oficialismo para revertir un escenario que, por el momento, continúa siendo adverso.