La llegada de miles de corredores provenientes de distintos puntos del país para participar de una nueva edición de la tradicional competencia de medio fondo dejó en evidencia una vez más la capacidad de Mar del Plata para captar flujo turístico durante todo el año. En el marco de la entrega de acreditaciones en el Hotel Provincial, el senador nacional Maximiliano Abad recorrió las instalaciones junto a los organizadores Leonardo Malgor y Rody Giordano. Durante la jornada, el legislador ponderó el lugar que ocupa la ciudad en el mapa del atletismo al señalar que "Mar del Plata no es solamente la capital turística de la Argentina, también es una capital deportiva".
Acompañado por el concejal Ricardo Liceaga Viñas, presidente de la Comisión de Deportes del Concejo Deliberante, el dirigente radical puso de relieve la dimensión económica de la prueba atlética y el arrastre que genera en el sector productivo de la ciudad. Al referirse al volumen de acreditados de otras localidades, Abad sostuvo que "eso significa hoteles con visitantes, restaurantes trabajando y comercios vendiendo; el deporte también genera trabajo y desarrollo para la ciudad", al tiempo que remarcó el potencial de la infraestructura costera para articular convocatorias a lo largo de todo el calendario anual.
En ese sentido, el parlamentario enfatizó que la geografía local ofrece condiciones singulares para consolidar la oferta turística permanente. "Correr frente al mar, por nuestra costa, es una experiencia única; tenemos una ciudad que puede recibir visitantes los 365 días del año y el deporte es una de las mejores herramientas para lograrlo", afirmó, destacando además la proyección nacional que adquiere el municipio durante estas fechas masivas al señalar que "cuando Mar del Plata se pone en movimiento, el país entero mira hacia acá".
De este modo, la articulación entre deporte, producción y empleo vuelve a posicionarse como un eje central en la agenda política regional. Con una concurrencia que trasciende ampliamente las fronteras provinciales, el desarrollo de la prueba no solo reafirma la capacidad operativa de la ciudad para albergar eventos de gran escala, sino que vuelve a poner en discusión la necesidad de potenciar estrategias que sostengan la actividad mercantil e industrial de la zona por fuera de la temporada alta.