La Tecla Mar del Plata
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El PJ bonaerense empieza a salir de la niebla y, con la publicación inminente del padrón, la interna entra en una etapa decisiva. Mientras a nivel provincial sigue abierta la incógnita entre lista de unidad o elecciones internas, en General Pueyrredon cada movimiento se sigue con lupa: el distrito tiene peso propio y ya empieza a perfilar su propia disputa por la conducción partidaria.
La Junta Electoral del Partido Justicialista bonaerense volvió a reunirse en medio de un clima espeso, atravesado por la tensión entre los dos espacios que hoy se disputan el control del partido: La Cámpora y el Movimiento Derecho a Futuro (MDF). El encuentro, que inicialmente estaba previsto para el martes, debió postergarse justamente por las diferencias entre las partes, pero finalmente avanzó con un punto clave del cronograma: el padrón electoral.
Tras varias horas de debate, la Junta —presidida por el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini— aprobó el padrón que se utilizará tanto para la elección provincial como para los 135 distritos bonaerenses. Según lo informado, el listado se publicará este jueves, habilitando un período de observaciones hasta el martes 27 de enero, fecha límite para presentar reclamos o impugnaciones.
En General Pueyrredon, el impacto no es menor. El peronismo local concentra un padrón de alrededor de 32 mil afiliados, una cifra que lo convierte en un distrito clave dentro de cualquier armado bonaerense. La gran incógnita es cuántos afiliados quedarán finalmente habilitados tras la depuración del listado y cómo ese número incidirá en la disputa interna.
El cronograma marca además otras fechas sensibles: el 3 de febrero vencerá el plazo para la presentación de avales y el 8 de febrero será el día decisivo para saber si habrá internas abiertas o lista de unidad, tanto en la Provincia como en cada municipio. En ese escenario, la rosca ya se aceleró.
A nivel local, Juan Garivoto fue el primero en levantar la mano. A través de una carta difundida en redes sociales, confirmó su intención de presidir el PJ de General Pueyrredon y dejó definiciones políticas claras. “La unidad se construye desde abajo, no desde arriba. Se llega a ella por el equilibrio y no por la imposición”, expresó el exdiputado provincial, marcando posición en una interna que promete ser áspera.
Mientras tanto, la disputa entre La Cámpora y el MDF se profundiza. Con el padrón “en la calle”, ambos espacios intensificaron la recolección de avales y ajustan sus estrategias territoriales. El avance del sector referenciado en Axel Kicillof y la respuesta del kirchnerismo volvieron a instalar con fuerza la hipótesis de una interna abierta, con peleas distrito por distrito.
En ese marco, el MDF ya evalúa formalmente impulsar armados municipales ante la posibilidad concreta de elecciones internas. La decisión terminó de consolidarse en el último encuentro del kicillofismo en Villa Gesell, donde se resolvió ir a fondo por la conducción del PJ bonaerense.
La tensión se trasladó también a las redes sociales, donde comenzó a circular una página web para consultar si los afiliados están habilitados para votar en la elección prevista para el 15 de marzo, junto con un archivo de más de 15 mil páginas con supuestos padrones. Sin embargo, desde el propio PJ bonaerense aclararon que ese listado “no es el oficial”, lo que abrió nuevos interrogantes y alimentó las suspicacias internas.
Además, muchos militantes aseguran no figurar en los listados difundidos, pese a estar afiliados, lo que anticipa nuevas discusiones y reclamos antes de la publicación definitiva del padrón. Con el calendario corriendo y los plazos cada vez más ajustados, el peronismo bonaerense —y en particular el de General Pueyrredon— entra en semanas decisivas, donde el padrón no solo ordena el proceso electoral, sino que también redefine el mapa de poder interno.