El anteproyecto que está en manos del Poder Ejecutivo para cambiar los plazos de las elecciones obliga a la política a avanzar en definiciones. Más dudas que certezas y la lupa sobre Axel Kicillof
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La Junta Electoral bonaerense elaboró un proyecto de modificación de la Ley Electoral N° 5.109, con el objetivo de redefinir los plazos de convocatoria, campaña y difusión vinculados a los procesos electorales. La iniciativa fue enviada al ministerio de Gobierno y busca ordenar el cronograma electoral y establecer nuevas reglas para la publicidad política, la difusión de encuestas y los actos de gobierno durante los días previos a los comicios.
Del mismo modo, miembros de la Suprema Corte de Justicia ya entablaron conversaciones informales con senadores bonaerenses para comentarles sobre el proyecto que estaban realizando. También les enviaron una copia a los presidentes de los bloques de la Cámara alta.
Quienes fueron los encargados de llevar las charlas con los jefes de las bancadas fueron dos integrantes de la Dirección de Asesoramiento Técnico de la Presidencia, en relación a los Organismos de la Constitución del máximo tribunal bonaerense. Tanto el subsecretario, Carlos Safadi Márquez, y el abogado adscripto, Leandro Facchini, tuvieron la tarea de trasladar la idea.
En el plano político todas las miradas se posan sobre el oficialismo en general y en particular en Axel Kicillof. Es que en el peronismo no se ponen de acuerdo en casi nada y la discusión de la reforma electoral expone las diferencias entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), La Cámpora y el Frente Renovador.
El Gobernador vio con buenos ojos el proyecto de la Junta Electoral, que lleva la firma de la jueza de la Corte, Hilda Kogan. De esta manera, avanza con la idea de desdoblar las elecciones tras el balance positivo que hace de los comicios legislativos del 2025. Sin embargo, hasta el momento no resolvió cómo ni cuándo enviará la iniciativa a la Legislatura. Desde el lado del camporismo y del massismo no se expresaron públicamente sobre el texto que tiene el Ejecutivo, pero los antecedentes de las discusiones durante el año pasado marcan que les será difícil ponerse de acuerdo con Kicillof. La idea de separas las elecciones provinciales de las nacionales no los convence del todo y el camino se hace cuesta arriba.
También hay que sumar a la lista de posibles temas a discutir, como la chance de mantener -o no- las elecciones primarias. En el oficialismo gana terreno en todos los campamentos la idea de sostenerlas, porque entienden que es la única forma de contenerlos en un contexto en el que la interna provoca heridas difíciles de cicatrizar.
También hay acuerdo en que la Boleta Única de Papel no es una alternativa para implementar, por más que algunos crean que no les perjudica en un escenario de elecciones desdobladas. La reelección indefinida de los intendentes sí genera discordia y desde el MDF son los únicos que impulsan el sueño, mientras que el massismo y el kirchnerismo no se hacen eco.
En cuanto al tratamiento de algunas de estas posibles modificaciones en la Legislatura, primero el peronismo debe acordar lo básico: las autoridades de las comisiones en ambas cámaras. La tensión escaló tanto que ni siquiera se ponen de acuerdo en elegir presidentes para los principales espacios y, sobre todo, para la de Reforma Política. A paso lento, pero muy lento, avanzan los posibles cambios en las reglas electorales.