La Tecla Mar del Plata
Todos los derechos reservados
En una era dominada por mapas precisos, tres aplicaciones impulsan una forma distinta de moverse por la ciudad: sin rumbo fijo y con la sorpresa como motor. Wander, Drift y Randonautica lideran esta tendencia que desafía la planificación tradicional y convierte cada salida en una experiencia impredecible.
Wander se destaca por utilizar inteligencia artificial para analizar hábitos, intereses y variables como la hora del día o el clima, con el objetivo de generar recorridos personalizados. La aplicación combina lugares conocidos con rincones poco transitados y diseña trayectos pensados para mantener el interés sin perder coherencia. Así, un paseo puede incluir desde un café oculto hasta una galería barrial inesperada dentro de una misma ruta.
Drift, en cambio, lleva la lógica al extremo opuesto. La propuesta consiste en abandonar la planificación y sumergirse en recorridos espontáneos. A medida que el usuario avanza, la app “libera” nuevas paradas o desvíos, construyendo el trayecto en tiempo real. La experiencia se vuelve dinámica y transforma la caminata en un juego que premia la curiosidad y el desvío constante.
Randonautica es, quizás, la más disruptiva. La aplicación funciona a partir de coordenadas aleatorias generadas mediante algoritmos que incorporan nociones de azar cuántico. Antes de iniciar el recorrido, los usuarios pueden establecer una “intención” y, a partir de ella, la app sugiere un punto en el mapa que muchas veces deriva en hallazgos insólitos o coincidencias llamativas. Ese componente casi místico fue el que la convirtió en un fenómeno global.
En las tres aplicaciones, la inteligencia artificial y los algoritmos cumplen un rol central: no solo organizan información y generan rutas, sino que también aprenden del comportamiento de cada usuario para perfeccionar futuras experiencias.