El Concejo vuelve a cuestionar a Juárez por la falta de respuestas del EMTURyC
Diferentes comisiones volvieron a cuestionar al EMTURyC por la falta de respuestas a pedidos de informes que llevan meses sin contestarse. Crece el malestar en el Concejo por la conducción de Diego Juárez, a quien la oposición ya evalúa citar para que explique el funcionamiento del ente y las demoras acumuladas.
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Los cuestionamientos contra el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) volvieron a crecer en el Concejo Deliberante y dejaron cada vez más expuesto al presidente del organismo, Diego Juárez. La falta de respuestas a los pedidos de informes ya no aparece como un episodio aislado, sino como una práctica que se sostiene en el tiempo y que empieza a generar malestar incluso dentro de sectores del oficialismo.
Desde la comisión de Educación, Cultura, Ciencia e Investigación, los concejales volvieron a poner el foco en la demora del ente para responder expedientes vinculados con bibliotecas, políticas culturales y distintos programas que se encuentran bajo su órbita. Según se planteó durante la reunión, algunos pedidos de informes llevan más de seis meses sin respuesta, pese a haber sido reiterados en distintas oportunidades.
La situación resulta todavía más llamativa si se tiene en cuenta que, de acuerdo con lo señalado en la comisión, los organismos municipales cuentan con un plazo determinado para responder los pedidos de informes una vez que reciben la notificación correspondiente. Sin embargo, en el caso del EMTURyC, los tiempos parecen ser apenas una sugerencia.
En reuniones anteriores, desde la comisión ya habían advertido que durante el año no habían recibido respuestas del ente a ninguno de los pedidos realizados. Incluso algunos expedientes fueron reiterados hasta tres veces sin obtener una contestación.
La falta de respuestas también generó que desde la oposición plantearan la posibilidad de citar directamente a Juárez al Concejo para que explique qué sucede con los expedientes pendientes. La discusión volvió a poner sobre la mesa una cuestión básica del funcionamiento institucional: los concejales pueden estar de acuerdo o no con las iniciativas, pero necesitan información del Ejecutivo y de los entes municipales para poder discutirlas y tomar decisiones.
En este escenario, la figura de Diego Juárez queda particularmente cuestionada. El presidente del EMTURyC aparece cada vez más señalado por la falta de respuestas de un organismo que conduce, pero hasta el momento no se lo ha visto dando explicaciones en el ámbito legislativo sobre las demoras acumuladas.
La situación contrasta con la exposición pública que suele tener el funcionario. Para las fotos y los actos, Juárez parece encontrar siempre un lugar; cuando se trata de responder preguntas concretas de los concejales sobre el funcionamiento del ente, los expedientes pendientes o las políticas culturales y turísticas, la respuesta brilla por su ausencia.
Y el problema no es menor. La comisión de Educación tiene entre sus incumbencias una parte importante de las políticas culturales de la ciudad, por lo que buena parte de los expedientes que ingresan inevitablemente terminan requiriendo información del EMTURyC. Si el ente no responde, el trabajo legislativo queda trabado.
La demora en contestar pedidos de informes se suma a los cuestionamientos que vienen acumulándose sobre la conducción de Juárez. El EMTURyC quedó expuesto en reiteradas oportunidades por su funcionamiento, mientras desde el Concejo reclaman información sobre decisiones y programas que deberían estar bajo seguimiento legislativo.
Lo más llamativo es que el silencio del ente comienza a generar un problema político para el propio oficialismo. Ante los reclamos, los concejales oficialistas no lograron exhibir una defensa contundente de la conducción de Juárez ni explicar por qué los pedidos de informes permanecen sin respuesta durante meses.
Con pedidos de informes acumulados, expedientes reiterados y una comisión que ya analiza la posibilidad de citarlo, Juárez enfrenta un escenario incómodo. La discusión dejó de ser solamente sobre un expediente puntual y pasó a ser sobre la capacidad del EMTURyC para cumplir con una obligación elemental: dar respuestas.